El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva anunció su candidatura a la reelección en las elecciones presidenciales previstas para el 4 de octubre de 2025. La decisión llega cuando su gobierno registra una caída sostenida en las encuestas y la oposición gana impulso.
Lula enfrenta un escenario adverso antes de las elecciones de octubre 2025
Lula llega a la contienda con un índice de aprobación por debajo del 50 %, según las últimas encuestas. La población percibe su edad avanzada como un riesgo: de ganar, tendría entre 81 y 85 años al asumir el cargo en la segunda vuelta del 25 de octubre. Además, la ausencia de un liderazgo renovado dentro del Partido de los Trabajadores (PT) genera dudas sobre la capacidad de la coalición para mantener la cohesión.
Factores que debilitan la posición de Lula
El fortalecimiento de la oposición se materializa en la reciente condena del senador Flávio Bolsonaro, hijo del ex presidente Jair Bolsonaro, a 27 años y tres meses de prisión por intentar un golpe de Estado. Este veredicto ha convertido a Flávio en una figura central para la derecha, que busca capitalizar el descontento popular.
Paralelamente, el candidato del , , ha prometido amnistiar a Bolsonaro si accede a la presidencia, una propuesta que ha atraído a votantes que temen una continuación del clima polarizador.





