Hallazgo de la placa robada de la Alegoría de Extremadura en Madrid

José Ramón González, coleccionista y activista cultural, descubrió en una tienda del Rastro de Madrid la placa de bronce que había sido sustraída del monumento de Badajoz en 1999. Al reconocerla, denunció de inmediato el hallazgo a la policía, que procedió a incautarla para su verificación.

Cómo el coleccionista identificó y recuperó la obra

González, que lleva más de quince años coleccionando arte, se topó con el anuncio de la pieza mientras navegaba en internet. "Vi el anuncio y, por la forma y el tamaño, supe que podía ser la Alegoría de Extremadura", recuerda. Para confirmar su sospecha pidió a familiares en Badajoz que midieran el hueco original del monumento. Con esas dimensiones en mano, se desplazó al Rastro, tomó fotografías y comparó la placa con los datos recopilados.

El proceso de verificación incluyó la consulta de estudios académicos, entre ellos el artículo de Moisés Bazán de Huerta publicado en la revista *Norba, que documenta exhaustivamente la obra del escultor Enrique Pérez Comendador. La coincidencia de medidas, el estilo de la fundición y la ausencia de la cuarta figura presente en la versión de los años 40 permitieron a González afirmar que la pieza era la misma sustraída en Badajoz.