Traslado de activistas a Israel y denuncia de tortura
Saif Abukeshek, activista español‑palestino, y Thiago Ávila, brasileño, fueron embarcados en el buque israelí Nahshon el sábado y enviados desde Grecia hacia territorio israelí. La Flotilla Sumud asegura que el Nahshon salió de aguas griegas y se dirige a la zona que Israel denomina Palestina ocupada. La organización denuncia que Abukeshek sufrió torturas sistemáticas a bordo, describiendo el hecho como un crimen de guerra.
Detalles de los abusos y acusaciones cruzadas
Testigos oculares relataron que Abukeshek fue separado del resto de los detenidos y golpeado repetidamente, mientras gritaba en la cubierta. "Escuchamos sus gritos mientras lo torturaban", afirmó uno de los testigos. La Flotilla califica la agresión de "grave escalada" y la acusa de violar el derecho internacional. Por su parte, el Ministerio de Exteriores de Israel acusa a Abukeshek de financiar al grupo Hamas y a Ávila de apoyar a la milicia, argumentando que sus actividades representan una amenaza de seguridad.
Contexto del convoy Sumud y la intervención israelí
El convoy llamado Sumud estaba compuesto por 22 naves que partieron de Creta el jueves. Fuerzas israelíes interceptaron el grupo en aguas internacionales, reteniendo a 174 activistas y trasladándolos a la isla griega de Creta. Mientras la mayoría fue liberada y repatriada, 28 barcos que no fueron abordados permanecen anclados en la bahía de Ierapetra, refugiados del mal tiempo. La operación israelí ha generado críticas y protestas en varios países, incluida una manifestación en Barcelona que dejó detenidos a menores y policías[^3].
Repercusiones internacionales y próximos pasos
Los gobiernos de España y Brasil emitieron una nota conjunta exigiendo el retorno inmediato de sus ciudadanos y calificando el secuestro como "atropello al derecho internacional". Ambas naciones están preparando acciones diplomáticas y evalúan la posibilidad de presentar recursos legales ante organismos internacionales. Mientras tanto, la Flotilla ha elevado a 35 el número de activistas que requieren atención médica tras los presuntos abusos. La comunidad internacional observa con atención, pues el caso podría influir en la percepción global de la política de seguridad israelí en el Mediterráneo.
La evolución de este episodio determinará si se abrirán investigaciones independientes y si Israel modificará sus protocolos de abordaje. En cualquier caso, la presión de España, Brasil y organizaciones de derechos humanos podría obligar a una revisión de las prácticas de detención en alta mar.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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