Descubrimiento de la macroalga invasora Rugulopteryx okamurae

En mayo de 2016 María Altamirano Jeschke, catedrática de Botánica de la Universidad de Málaga, identificó por primera vez la presencia de Rugulopteryx okamurae en una playa cercana a Málaga. El diagnóstico se confirmó mediante análisis genético que reveló su origen en las costas del Pacífico oriental, entre Japón, China, Taiwán, Corea y Filipinas.

Impacto ecológico y económico en la cuenca mediterránea

Desde aquel hallazgo la alga se ha extendido por las costas de España, Marruecos, Italia, Portugal, Francia y Argelia, así como por los archipiélagos de Canarias, Azores y Madeira. En 2022 fue la primera alga incluida en la Lista de Especies Exóticas Invasoras preocupantes de la UE. Su crecimiento forma densas alfombras que desplazan comunidades de algas nativas y asfixian praderas de *Posidonia oceanica, reduciendo la biodiversidad y la productividad pesquera. Los municipios costeros estiman costes anuales de limpieza que superan los 3 millones de euros, sin contar la pérdida de ingresos por turismo y pesca.

Como ejemplo de la presión sobre la fauna, el descenso del Urogallo catalán se ha documentado en el estudio Urogallo catalán pierde el 58 % de sus machos en veinte años, evidenciando cómo especies invasoras pueden alterar ecosistemas enteros.

Próximos pasos y medidas de control

En mayo de 2025 Altamirano organizó el primer encuentro internacional sobre la invasión de la *Rugulo, reuniendo a investigadores, administraciones y representantes del sector marítimo de los países afectados. El congreso acordó un plan conjunto que incluye:

Monitoreo continuo mediante transectos fotográficos y muestreos genéticos. Programas de erradicación local usando técnicas mecánicas y biológicas. Creación de una financiación europea de 5 millones de euros para investigación y desarrollo de métodos de control.

Se estudia también la posible valorización de la biomasa, una iniciativa que recuerda el interés por materiales sostenibles como la Microfibra, la alternativa al papel de cocina que está ganando terreno.

El éxito dependerá de la coordinación transfronteriza y de la participación de pescadores y ciudadanos, que ya colaboran en limpiezas voluntarias.

Perspectivas

Si se aplican las medidas acordadas, la expansión de la Rugulopteryx okamurae podría ralentizarse en los próximos años, salvando hábitats críticos y reduciendo los costes económicos para las comunidades costeras. El seguimiento de los resultados será clave para ajustar la estrategia y evitar que nuevas especies invasoras reproduzcan este escenario.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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