Maite (Tes) rompe el molde: discapacidad y sexo positivo en Madrid
Maite, 48 años, madrileña, sufrió tres ictus que la dejaron con movilidad reducida, visión limitada y dependencia de una silla de ruedas. En 2013 se operó para extirpar un cavernoma cerebral y, tras la recuperación, se inscribió en JoyClub, la comunidad de sexo positivo, bajo el seudónimo Tes. «Yo me siento más plena y más empoderada tras la discapacidad, también en el terreno de la sexualidad» declara.
Cómo y por qué: de la cirugía cerebral al empoderamiento sexual
La intervención quirúrgica eliminó el cavernoma, evitando futuros ictus, pero dejó secuelas que cambiaron su vida cotidiana. En lugar de ocultar su sexualidad, Maite decidió explorarla en un espacio que celebra el placer sin prejuicios. La silla de ruedas, lejos de ser una barrera, se convirtió en símbolo de su reivindicación: «Cuando uno está en una silla de ruedas se le tiende a infantilizar en relación al sexo».
Con JoyClub, Tes creó un perfil anónimo, participó en foros de relatos eróticos y asistió a talleres y fiestas swinger. Allí ha mantenido relaciones tanto virtuales como presenciales, buscando conexiones que describió como «más mentales que de cuerpo». Además, practica natación dos o tres veces por semana, completando entre 40 y 50 largos, lo que le permite mantener una condición física que refuerza su autonomía.





