Colera, el pueblo pesquero catalán de menos de 500 habitantes
Colera se ubica entre Llançà y Portbou, en la franja más oriental de la Costa Brava. Con menos de 500 habitantes, su núcleo urbano se funde con el mar y la sierra de la Albera, creando un entorno íntimo para el turismo a pie. La escasa densidad poblacional permite recorridos pausados, donde cada calle y cada mirador revelan la vida de un antiguo pueblo pesquero.
Playas, senderos y patrimonio: qué ofrece Colera
El litoral de Colera alberga cuatro playas de fácil acceso: les Portes, dels Morts, d'en Goixa y Garbet. En les Portes, la arena gruesa y los bares cercanos facilitan el descanso, mientras que la escuela de submarinismo ofrece paddle surf y snorkel. Dels Morts, de 160 m, conserva una historia curiosa: antes de que se construyera el cementerio de Portbou, los difuntos se trasladaban por mar y desembarcaban aquí. Hoy, la zona acoge Vías Bravas para natación en aguas abiertas.
D'en Goixa, entre acantilados y residencias, combina piedras y arena, atrayendo a familias y amantes del sol. Garbet, de 450 m, es la playa más conocida fuera del núcleo; su acceso vehicular es sencillo, aunque en temporada alta el aparcamiento se vuelve escaso.





