Feminismo y placer femenino: el nuevo estudio de Andrea García‑Santesmases

Andrea García‑Santesmases dedicó dos años a la investigación de campo en la industria del placer femenino. El proyecto, concluido en junio de 2026, se basa en entrevistas con clientas, proveedores y observación directa en clubs y plataformas online. El objetivo era medir cómo el feminismo contemporáneo condiciona la forma en que las mujeres adquieren y viven la intimidad.

Más allá del sexo: gigolos, juguetes y performances como respuesta a la soledad

El informe destaca que el 78 % de las entrevistadas prioriza el contacto humano sobre el acto sexual. Un caso emblemático es la contratación de un gigoló por la artista Alicia Framis en 1996, que culminó en una tarde de cocina, poesía y paseo por el parque, sin llegar a la cama. «Quería una conversación íntima, no un cuerpo», recuerda la artista. Otros testimonios revelan que muchas mujeres recurren a apps como Tinder o a dispositivos como Satisfyer no para alcanzar el clímax, sino para romper la soledad y crear rutinas de cuidado mutuo.

Contexto cultural: la ilusión de una liberación sexual en la era digital