Red Eléctrica de España (REE) continúa con la modalidad de operación reforzada que activó tras el colapso eléctrico de julio de 2023. La medida, que no tiene fecha de finalización prevista, sigue vigente en todo el territorio nacional y afecta a la gestión de generación, transmisión y reserva de energía. REE ha mantenido la estrategia durante los doce meses transcurridos, supervisando diariamente los indicadores de tensión y frecuencia.

Operación reforzada tras el gran apagón

La presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, explicó que la medida persiste porque no se confía en que todas las plantas cumplan sus obligaciones de suministro. Según Corredor, la falta de respuesta de centrales de gas, nucleares, hidráulicas y de algunas fotovoltaicas fue la causa directa del apagón. La operación reforzada obliga a REE a activar recursos de reserva y a limitar la inyección de renovables para garantizar la estabilidad de la red. Además, se recurre a servicios complementarios de ajuste que permiten equilibrar la tensión en tiempo real.

Coste para los consumidores

El sobrecoste generado por la operación reforzada se ha estimado en 666 millones €, lo que representa 2,12 % del gasto total del sistema eléctrico. REE desglosa esa cifra como un importe equivalente a 4 céntimos diarios para un consumidor medio con tarifa regulada (PVPC). La compañía asegura que el importe se reparte entre todos los usuarios a través de la factura eléctrica, sin que se genere un cargo adicional específico.