Turismo saudí en Bahréin: la noche que desafía la guerra con Irán
Miles de saudíes cruzan el puente Rey Fahd cada sábado y domingo para consumir alcohol y contratar servicios sexuales en Bahréin. El flujo se mantiene a pesar de los bombardeos iraníes que han dañado infraestructuras y reducido el turismo tradicional. La actividad se concentra en la zona de Juffair, donde los locales nocturnos permanecen abiertos.
Cómo y por qué los saudíes eligen Bahréin para su ocio
Los visitantes llegan en coches de alta gama, atraviesan la aduana en menos de una hora y se dirigen a licorerías sin ventanas que venden cerveza, whisky, vodka y ron de marcas chinas. En los pubs, como el McGettigan's, se emiten partidos de fútbol mientras los clientes beben en vasos de plástico para evitar detecciones. La prohibición de alcohol y prostitución en Arabia Saudí convierte a Bahréin en el único refugio legal para estas actividades.
En los aparcamientos cercanos, hombres saudíes y qataríes se reúnen antes de entrar en bares o en zonas de masaje. La oferta de servicios sexuales incluye trabajadoras de origen nigeriano, filipino y tailandés, muchas de ellas vinculadas a redes de migración laboral o a mafias de trata. "Contraje una deuda enorme con una mafia, ahora trabajo por mi cuenta", comenta una mujer nigeriana que atiende a los clientes.





