Concurso de acreedores y exigencia de solución justa

El lunes pasado Tubos Reunidos presentó un concurso de acreedores voluntario ante la imposibilidad de cumplir sus obligaciones de pago. El comité de empresa, que representa a la plantilla de Amurrio y Trápaga, ha solicitado que el proceso judicial obligue a la compañía a ofrecer una solución justa a los 3.368 empleados afectados en Euskadi. La medida busca evitar despidos masivos y proteger los derechos laborales mientras se decide el futuro de la empresa.

Reacciones del comité y de los sindicatos: causas y demandas

Los representantes del comité culpan a la dirección, a los accionistas y a las instituciones por la crisis financiera, y descartan que la huelga indefinida haya sido la causa del colapso. En una comparecencia ante la sede de la compañía en Bilbao, declararon: "La huelga no ha traído a Tubos Reunidos hasta aquí".

Los sindicatos están divididos. ELA, LAB y ESK anunciaron que no asistirán a la asamblea de votación convocada para este jueves, mientras que UGT y CCOO apoyan la iniciativa de los empleados y defienden el derecho a decidir sobre la continuidad de la huelga. La asamblea cuenta con 235 firmas de apoyo.