Brote de hantavirus en el crucero MV Hondius: situación actual
El MV Hondius fue detenido frente a Cabo Verde el lunes 29 de abril, cuando la tripulación detectó los primeros síntomas compatibles con hantavirus entre los pasajeros. La embarcación se encuentra anclada a unos dos millas náuticas de la ciudad de Praia, a la espera de instrucciones sanitarias.
El creador de contenido Jake Rosmarin difundió un video en sus redes pidiendo que se les permita volver a sus hogares, diciendo "Queremos volver a casa" y describiendo el miedo y el cansancio que sienten a bordo.
Las autoridades sanitarias de la UE y el Ministerio de Sanidad español han iniciado una monitorización conjunta del caso, preparando protocolos de aislamiento y tratamiento en caso de que el brote se extienda.
Detalles del bloqueo en Cabo Verde y posibles destinos en Canarias
Las autoridades de Cabo Verde rechazaron la entrada del barco al puerto por motivos sanitarios, exigiendo pruebas médicas exhaustivas antes de autorizar cualquier desembarque. Señalaron que la infraestructura portuaria no está preparada para aislar a los infectados.
El Servicio Canario de Salud ha preparado unidades de aislamiento en ambos puertos y está coordinando con la OMS la logística de traslado de pacientes críticos.
Los operadores del crucero han solicitado apoyo logístico a la autoridad portuaria de Gran Canaria, que evalúa la disponibilidad de muelles y equipos de descontaminación.
Escenarios futuros y decisiones de autoridades sanitarias
En las próximas 48 horas se esperan nuevas directrices de la UE y la OMS, que podrían obligar al barco a dirigirse a un puerto canario para pruebas de laboratorio y aislamiento. Si se confirma la propagación, la UE podría autorizar un traslado a instalaciones médicas en la península.
Mientras tanto, la tripulación y los 150 pasajeros permanecen a bordo sin saber cuándo podrán desembarcar. "Hay mucha incertidumbre y eso es lo más difícil", afirmó Rosmarin, pidiendo empatía y claridad.
El futuro del MV Hondius dependerá de los resultados de los controles médicos y de la decisión conjunta de las autoridades sanitarias internacionales, que evaluarán el riesgo de contagio a nivel regional.
Si se autoriza el desembarco en Canarias, los pasajeros podrían ser trasladados a hospitales locales para recibir tratamiento; de lo contrario, se buscará otro puerto seguro en el Atlántico para continuar con el aislamiento.