Ataque al buque CMA CGM 'San Antonio' en el estrecho de Ormuz
El martes 2 de mayo de 2026 un proyectil de origen desconocido impactó el portacontenedores CMA CGM San Antonio mientras cruzaba el estrecho de Ormuz. El ataque dejó varios tripulantes heridos y causó daños visibles en la estructura del buque. El incidente se registró a las 09:30 UTC y fue confirmado por el Centro de Operaciones de Comercio Marítimo del Reino Unido (UKMTO).
Detalles del incidente y respuesta inmediata
El UKMTO informó que el proyectil alcanzó la cubierta de proa, rompiendo una escotilla y provocando una pequeña explosión. Inmediatamente, el capitán solicitó asistencia médica y la evacuación de los tripulantes lesionados. La compañía CMA CGM activó su protocolo de emergencia; los heridos fueron trasladados a un buque de apoyo cercano y recibieron atención médica a bordo.
Un portavoz de CMA CGM declaró: "Supervisamos la situación de cerca y seguimos movilizados junto a la tripulación". La empresa no ha identificado al autor del disparo, y las autoridades británicas siguen investigando la procedencia del proyectil.
La nave, pese a los daños, mantuvo la capacidad de navegación y se encaminó a un puerto seguro para reparaciones. No se reportaron víctimas mortales. La tripulación restante permaneció a bordo bajo vigilancia de la guardia costera británica.
El estrecho de Ormuz es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo, conectando el Golfo Pérsico con el océano Índico. Desde el inicio de la guerra entre Estados Unidos e Irán, la zona ha sido escenario de múltiples incidentes que han limitado el tráfico comercial.
A principios de mes, el presidente de EE. UU., Donald Trump, anunció una iniciativa humanitaria para liberar los buques atrapados en el golfo. La medida fue suspendida tres días después, tras la presión de Teherán, que advirtió que cualquier movimiento sin su permiso sería atacado.
Irán reiteró su postura mediante comunicados oficiales, señalando que la zona permanecerá bajo control iraní hasta que se garantice su seguridad. Estas tensiones se suman a la reciente extensión del alto el fuego en Líbano, mediada por Pakistán, que no ha logrado calmar la disputa marítima.
Posibles repercusiones para el tráfico marítimo y la seguridad regional
El ataque al San Antonio refuerza la percepción de riesgo para los buques que transitan por Ormuz. Se prevé que las compañías navieras reconsideren sus rutas, optando por desvíos más largos que encarecerán el transporte de mercancías.
Más de una decena de buques de CMA CGM siguen atrapados en el Golfo Pérsico, lo que ya está generando cuellos de botella en la cadena de suministro global. La interrupción afecta a sectores como la energía, la alimentación y la industria manufacturera.
Expertos advierten que, de no resolverse la disputa, podrían imponerse restricciones adicionales o incluso escoltas militares permanentes, elevando los costos operativos y el riesgo de incidentes colaterales.
El futuro inmediato dependerá de la capacidad de EE. UU. y sus aliados para ofrecer una solución diplomática que satisfaga las demandas de Irán. Mientras tanto, los armadores evalúan la viabilidad de mantener sus buques en espera o buscar rutas alternativas a través del Canal de Suez.
Conclusión: El ataque al San Antonio no es un hecho aislado, sino una señal de que la disputa por el estrecho de Ormuz sigue sin resolverse. Las repercusiones para el comercio mundial y la seguridad regional podrían intensificarse si no se alcanzan acuerdos que garanticen la libre circulación de los buques.