Colapso en Urgencias del Clínico de València: 110 horas de espera para una paciente de 86 años

Una vecina de Alboraia, de 86 años, llegó al Hospital Clínico de València con una infección y, al necesitar ingreso, fue trasladada a la sala de preingreso. Desde entonces lleva 110 horas sin conseguir una cama en planta. Su hijo, Juan Jesús, asegura que la estancia ha empeorado su estado mental y físico. "Tiene una desorientación total de tiempo y espacio, la luz blanca constante le produce alucinaciones que no provienen de la infección", relata. El joven ha presentado una queja formal al centro y advierte que podría interponer una denuncia por daños y negligencia. El personal de Urgencias ha indicado que no pueden ofrecer una estimación fiable de cuándo habrá disponibilidad. Mientras tanto, la paciente solo recibe 30 minutos de visita al día y su movilidad está prácticamente anulada.

Causas de la saturación: falta de camas, obras y picos de demanda

La presión asistencial se disparó tras varios festivos consecutivos, con una afluencia masiva de mayores que acuden por descompensaciones. En Urgencias de València se registran esperas de hasta 11 horas en triaje y demoras de varios días para encontrar una vacante en planta. En el Clínico, la unidad de Psiquiatría está en obras, lo que ha reducido el número de camas disponibles. Esa reducción se suma a la escasez habitual de plazas en planta, obligando a trasladar pacientes a hospitales de Manises u otros centros. El convenio colectivo de CCOO advierte que el servicio está "desbordado" y que el personal está "sobre‑cargado y al límite". La normativa establece un máximo de 48 horas en preingreso, cifra muy por debajo de las 110 horas que lleva la anciana.

Repercusiones y posibles acciones: quejas, denuncias y presión política

Juan Jesús ha interpuesto una queja y no descarta presentar una denuncia por negligencia. Señala que, aunque el equipo sanitario le ha valorado con un "10 en atención", las condiciones del servicio son inaceptables. Sindicatos y autoridades sanitarias han sido citados para abordar la sobrecarga. Se espera que la Conselleria de Sanidad revise la normativa de espera y acelere la finalización de las obras que reducen la capacidad del hospital. Mientras tanto, los pacientes siguen siendo derivados a otros hospitales o a puntos de Atención Sanitaria (PAS) cuando la saturación impide su ingreso. El Hospital General del Cap i Casal también reportó esperas de 11 horas en triaje, aunque al día siguiente informó que la situación se había normalizado tras la tercera fase de reforma de Urgencias.

Qué puede pasar a continuación

Las autoridades sanitarias podrían imponer medidas de emergencia para liberar camas, como la derivación masiva a centros privados o la activación de protocolos de transferencia. La denuncia del hijo de la paciente podría impulsar una inspección oficial del hospital. Si la normativa de 48 horas se respeta, el Clínico tendría que encontrar una solución en los próximos días, bajo la mirada de la ciudadanía y los medios de control institucional.

Por qué importa al lector

Este caso muestra cómo la falta de recursos y la gestión de obras pueden traducirse en esperas peligrosas para pacientes vulnerables. La presión sobre Urgencias afecta a toda la población, y la respuesta institucional determinará la calidad de la atención pública en la comunidad valenciana.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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