Concesiones de infraestructuras de movilidad atraen a 60 empresas
El Govern de la Comunitat Valenciana, a través de la Conselleria de Territori, Habitatge i Transició Ecològica, lanzó en marzo una ronda de consultas preliminares para valorar la concesión de obras de movilidad por 1.184 millones de euros. Participaron 60 empresas en el proceso, que tuvo lugar en la sede de la Conselleria y contó con 145 asistentes, de los que 115 fueron presenciales y 30 se conectaron de forma remota.
Vista aérea de la estación de Mandri, línea 9 de metro, objeto de concesión
Los interesados se dividieron en tres bloques: 22 compañías para carreteras 2+1, 16 para la finalización de estaciones de la línea 9 del metro y 28 para el despliegue de electrolineras. 11 de ellas aparecen tanto en el bloque viario como en el ferroviario, lo que refleja la versatilidad de algunos grupos constructoras y fondos de inversión. **
El encuentro también reunió a entidades financieras como Banc Sabadell, asociaciones empresariales como Seopan y consultoras como Deloitte, que aportaron perspectivas de financiación y gestión de riesgos. Tras la sesión, la mayoría de los participantes respondió a un cuestionario técnico de 40‑50 preguntas; los resultados se incorporarán en un informe que el Govern prevé publicar en mayo.
Detalles de la iniciativa: inversión, sectores y participación empresarial
Instalación de una electrolinera en la costa valenciana
El total de 1.184 millones de euros se reparte entre tres áreas estratégicas. El bloque de carreteras 2+1 contempla la mejora de tramos críticos y la incorporación de peajes de sombra, mientras que el proyecto ferroviario busca completar ocho estaciones de la L9, operadas por Ifercat. El sector de recarga eléctrica, coordinado por Cimalsa, prevé la instalación de una red de electrolineras que cubra la mayor parte de la costa valenciana.
Las empresas que respondieron al cuestionario mostraron un interés "muy elevado" pero condicionaron su participación a una clara definición del reparto de riesgos. Señalan que la incertidumbre regulatoria y la volatilidad de los precios de los materiales, agravada por conflictos internacionales, son factores críticos para la viabilidad a largo plazo.
Próximos pasos y posibles impactos en la movilidad regional
Una vez analizados los resultados de la fase de consultas, el Govern decidirá en los próximos meses los contratos de concesión. La adjudicación rápida permitiría iniciar obras antes de finales de 2026, lo que aceleraría la puesta en marcha de la red de electrolineras y la finalización de las estaciones de la L9, mejorando la conectividad de la zona metropolitana de Valencia.
El modelo de colaboración público‑privada sigue generando debate: sus defensores afirman que evita el estancamiento de proyectos por falta de fondos, mientras que sus críticos temen que los peajes y cánones anuales encarezcan el uso de infraestructuras. En cualquier caso, la iniciativa se enmarca en una agenda más amplia de inversión en infraestructuras, como la reciente destinación de 2.700 millones de euros para modernizar 750.000 ha de regadíos en la región (Gobierno destina 2.700 millones a modernizar 750.000 ha de regadíos). **
El desenlace de este proceso determinará si la Comunitat Valenciana logra una movilidad más ágil y sostenible, o si deberá replantear su estrategia frente a los retos financieros y regulatorios que plantea el modelo de concesiones.