Resumen del suceso

El 10 de agosto de 2025 a las 5:26 h una ola de 480 m se precipitó por el fiordo Tracy Arm, en Alaska. La ola alcanzó la pared del fiordo sin que ninguna embarcación estuviera presente, y no se registraron víctimas. El fenómeno dejó una línea de erosión que marca el nivel máximo alcanzado por el agua.

Causas y mecánica del colapso

Un bloque de roca en forma de cuña, situado en lo alto del glaciar South Sawyer, se desprendió tras la pérdida de hielo causada por el calentamiento global. El deslizamiento liberó decenas de millones de metros cúbicos de material que impactó contra la cara del glaciar, desplazando hielo y agua en un instante. El movimiento generó una señal sísmica equivalente a un terremoto de magnitud 5,4, detectada en estaciones alrededor del planeta.

Los científicos de la Universidad de Calgary, liderados por Dan Shugar, confirmaron que la falta de señales de advertencia previas hizo que el evento fuera una sorpresa. "Normalmente aparecen señales de advertencia semanas o meses antes, pero en este caso solo hubo un ruido sísmico leve", explicó Shugar en el comunicado oficial.

Contexto de los megatsunamis en Alaska

El megatsunami de Tracy Arm se sitúa como el segundo megatsunami más alto registrado, superado solo por el evento de 1958 que alcanzó 524 m en el mismo estado. En comparación, los tsunamis más altos generados por el terremoto de Tohoku en 2011 llegaron a 40 m. Aunque Tracy Arm es un lugar remoto, su belleza atrae a una veintena de cruceros cada verano, lo que convierte al fiordo en un importante destino turístico.

La creciente frecuencia de deslizamientos de roca vinculados al deshielo se ha señalado como una amenaza emergente en zonas alpinas y glaciares. Iniciativas como el Festival de Senderismo en los Pirineos buscan concienciar al público sobre estos riesgos.

Implicaciones y próximos pasos

El evento ha impulsado la instalación de sensores sísmicos y de movimiento en la zona del glaciar South Sawyer para detectar futuros desprendimientos. Las autoridades locales están evaluando la necesidad de restringir el acceso turístico durante los periodos de mayor deshielo. La comunidad científica advierte que el aumento de la temperatura global podría multiplicar la ocurrencia de megatsunamis similares en otras regiones glaciares.

Mientras tanto, los residentes y operadores turísticos de Alaska siguen observando los cambios en el paisaje, conscientes de que la naturaleza ya no ofrece garantías de estabilidad. El registro de este megatsunami refuerza la urgencia de mitigar el cambio climático y de adaptar las infraestructuras costeras a nuevos escenarios de riesgo.

Jesus Gil Moreno
Jesus Gil Moreno

Redactor científico

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