Castillo de Magaña: una joya del siglo XV en las Tierras Altas sorianas
El castillo se sitúa sobre un cerro empinado que domina el valle del río Alhama, ofreciendo una vista panorámica de la cuenca y del puente medieval que cruza el cauce. Su posición estratégica permite controlar el paso histórico entre Navarra y Castilla, razón por la que la fortaleza nunca fue abandonada.
El conjunto está sorprendentemente bien conservado: los muros de piedra, los cubos circulares y el aljibe tallado en la roca muestran poco desgaste pese a los siglos transcurridos. Esta conservación supera la media de los baluartes medievales de la provincia y facilita la interpretación del sitio por parte de historiadores y visitantes.
Arquitectura y evolución: de torre bereber a fortaleza señorial
La torre del homenaje, núcleo más antiguo del castillo, data de los siglos IX‑XI y pertenece a la tradición bereber que se extendió por la zona. De planta cuadrada, conserva su remate almenado y ventanales con sillares labrados, testigos de la arquitectura islámica de la época.
En la segunda mitad del siglo XV, don Rodrigo Alonso Pimentel incorporó la torre a una residencia señorial, rodeándola con un doble recinto defensivo. La obra se ejecutó en mampostería de la Escuela de Valladolid, caracterizada por el uso de piedra tallada y arcos de medio punto.





