Desmantelamiento de la línea de uperización en Gurb

Un centenar de empleados de la planta de Leche Pascual en Gurb (Osona) han comunicado que, a partir de este sábado, la compañía iniciará el desmantelamiento de una de sus dos líneas de leche uperizada. La maquinaria será trasladada a la sede de la empresa en Aranda de Duero (Burgos).

Los trabajadores afirman que la operación se lleva a cabo sin previo aviso y que impide la salida de cualquier máquina, lo que consideran una vulneración de su derecho de huelga.

Motivos y reclamo de la huelga prevista

Según el sindicato, la medida busca neutralizar la huelga programada para el lunes contra la venta de la fábrica a Casa Tarradellas y su reconversión a producción de mozzarella. La plantilla quiere protestar contra la cesión del activo y la pérdida de puestos de trabajo.

El comité de empresa ha comunicado la maniobra a la Inspección de Trabajo y exige la apertura de un proceso de información y consulta sobre el traslado de la producción.

Antecedentes de la reestructuración en Osona

En los últimos meses la compañía ha anunciado varios recortes en la zona. Entre febrero y marzo dejó de tratar y envasar leche para la marca Lidl, y ha comunicado que el 13 de mayo cesará la producción para la marca Llet Nostra.

Estas decisiones forman parte de una tendencia a reducir la actividad de Pascual en Osona, preparando la planta para la nueva línea de mozzarella.

Posibles consecuencias y próximos pasos

Pascual asegura que el traslado responde a la reconversión de la planta y que todos los trabajadores ya disponen de ofertas de empleo de Casa Tarradellas, con salario y antigüedad garantizados. La empresa afirma que dichas ofertas fueron rechazadas formalmente por algunos empleados.

El comité de empresa, representado por el abogado Quim Español, califica la acción como ilícita y contraria a la legislación que prohíbe sustituir a los trabajadores en huelga. La Inspección de Trabajo evaluará la denuncia y la empresa deberá responder a la consulta solicitada.

Qué sigue para la plantilla y la industria

Si la inspección determina que la medida vulnera derechos laborales, Pascual podría verse obligada a suspender el traslado y a negociar un acuerdo con los representantes sindicales. En caso contrario, la planta de Gurb avanzará hacia la producción de mozzarella, lo que implicaría la desaparición definitiva de la línea de leche uperizada.

Los trabajadores y la comunidad local siguen atentos a la evolución del conflicto, que podría marcar el futuro de la industria láctea en la región.

Indra adquisición EM&E: la empresa apunta a comprar el 100 % del capital y JP Morgan ofrece 1 millón para evitar demanda por agresión sexual y desata polémica ofrecen contexto sobre cómo otras grandes empresas gestionan reestructuraciones y conflictos laborales.

Nines Díaz
Nines Díaz

Editor de Economía

Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.

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