Lagarde exige stablecoins europeas vinculadas al euro
Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo, anunció el viernes en Frankfurt que la UE debe acelerar la creación de stablecoins respaldadas por el euro. Según la mandataria, sin una alternativa europea el bloque corre el riesgo de una "dolarización digital" que erosionaría su soberanía monetaria. "Nuestro objetivo no es copiar instrumentos extranjeros, sino construir la infraestructura que sirva a nuestros propios fines", afirmó en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno.
Detalles de la advertencia y datos del mercado de stablecoins
Lagarde subrayó que el mercado de stablecoins ha pasado de menos de 10.000 millones de dólares hace seis años a superar los 300.000 millones en la actualidad. Casi el 90 % del valor total está controlado por dos emisores estadounidenses, Tether y Circle, lo que convierte a EE. UU. en el principal guardián de esta clase de activos. La presidenta explicó que la concentración en dólares debilita la transmisión de la política monetaria del BCE, pues los depósitos minoristas podrían migrar a estas monedas estables y reducir el flujo de financiación a los bancos.
El riesgo no es solo teórico. Si los hogares prefieren stablecoins en lugar de cuentas bancarias tradicionales, el canal de transmisión de tipos de interés se estrecha, y los bancos podrían prestar menos o con mayor coste. "La capacidad del BCE para mantener la estabilidad de precios depende de que nuestras decisiones lleguen a la economía real a través del sistema bancario", recordó Lagarde.
En respuesta al llamado de Lagarde, la Comisión Europea está trabajando en un marco regulatorio que permitiría la emisión de stablecoins euro‑denominadas bajo supervisión prudencial. El proyecto se alinea con la iniciativa del euro digital, cuyo lanzamiento está previsto para el próximo año. Ambas herramientas buscan reducir la dependencia europea de infraestructuras de pago y de nube estadounidenses, como Visa, Mastercard, AWS o Cloudflare.
El euro digital, una moneda de banco central en formato electrónico, complementará a las stablecoins al ofrecer una opción de pago instantáneo y segura para consumidores y comercios. La combinación de ambas soluciones podría transformar el panorama de pagos en Europa, facilitando transacciones transfronterizas y reforzando la capacidad del BCE para influir en la demanda agregada.
Mientras tanto, la UE también está impulsando la adopción de soluciones de pago locales, como el servicio de Bizum en comercios, que se activará el 18 de mayo. Estas iniciativas pretenden crear un ecosistema financiero más resiliente y menos dependiente de actores externos.
Contexto del mercado y repercusión en la economía española
El crecimiento explosivo de las stablecoins ha llamado la atención de reguladores de todo el mundo. En España, la autoridad de supervisión financiera está evaluando cómo integrar estas nuevas formas de dinero en su marco de protección al consumidor. La reciente subida de tipos de interés del BCE, analizada en la nota sobre BCE mantiene tipos sin cambios y los ahorradores buscan rentabilidad en cuentas remuneradas, muestra la presión sobre los ahorradores para buscar alternativas más rentables, entre ellas las stablecoins.
Asimismo, la emisión de deuda pública española ha encontrado una fuerte demanda, como refleja la subasta de letras del tesoro que alcanzó su rentabilidad máxima, según informa Letras del Tesoro alcanzan rentabilidad máxima en la subasta de mayo. La aparición de stablecoins europeas podría ofrecer a inversores institucionales una nueva vía para diversificar sus carteras sin exponerse al riesgo cambiario del dólar.
Qué esperar en los próximos meses
Lagarde dejó claro que la UE debe actuar con rapidez. La Comisión planea presentar una propuesta legislativa antes de fin de año, lo que permitiría a bancos y fintech lanzar stablecoins respaldadas por el euro en 2027. Si el proyecto avanza, los consumidores europeos podrían disponer de una alternativa segura y regulada a las ofertas estadounidenses, reduciendo la presión sobre el sistema bancario tradicional.
En última instancia, la creación de stablecoins europeas podría reforzar la transmisión de la política monetaria, proteger la estabilidad financiera y ofrecer a los usuarios finales una herramienta de pago más ágil. El éxito dependerá de la capacidad de la UE para combinar regulación estricta con innovación tecnológica, y de la aceptación del mercado frente a los gigantes estadounidenses.
Conclusión
La advertencia de Lagarde marca un punto de inflexión para la política monetaria europea. La apuesta por stablecoins vinculadas al euro y el euro digital busca evitar una dependencia excesiva del dólar y fortalecer la soberanía financiera del bloque. Los próximos meses serán decisivos para definir si Europa logra crear una infraestructura propia que compita con los estándares estadounidenses y, con ello, garantizar la estabilidad del sistema financiero y la efectividad de la política monetaria del BCE.