Rey Felipe VI presencia la toma de posesión de Laura Fernández en Costa Rica
El viernes 3 de mayo de 2026 se celebró en el Estadio Nacional de San José la ceremonia de juramentación de Laura Fernández, segunda mujer en encabezar el Estado costarricense. Estuvieron presentes la delegación española encabezada por el rey Felipe VI, la secretaria de Estado para Iberoamérica Susana Sumelzo, y el presidente saliente Rodrigo Chaves.
Rey Felipe VI y Laura Fernández durante la juramentación en el Estadio Nacional de San José
Durante el acto, el monarca español saludó a la nueva mandataria y entregó la insignia presidencial ante una multitud de más de 30 000 personas. La presencia de Felipe VI subraya la estrecha relación iberoamericana y la intención de Costa Rica de proyectar estabilidad institucional.
Laura Fernández, de , tomó posesión tras haber sido la mano derecha de Chaves durante la mayor parte de la legislatura. Su discurso destacó la continuidad de políticas económicas y la lucha contra la violencia vinculada al narcotráfico.
El rey llegó a la capital la tarde del jueves, sostuvo una reunión bilateral con Fernández y Chaves, y se reunió con la comunidad española local, cumpliendo con el protocolo habitual de visitas oficiales.
Rodrigo Chaves abandona la presidencia pero conserva el poder ejecutivo
Rodrigo Chaves anunció que dejará la presidencia pero asumirá simultáneamente los ministerios de Hacienda y de la Presidencia, manteniendo el control de la agenda económica y legislativa. El acuerdo, firmado con Fernández el mismo día de la toma de posesión, le permite dirigir la estrategia fiscal y la relación con el Parlamento.
Con este doble cargo, Chaves seguirá dictando la política diaria del Ejecutivo, aunque su figura quede fuera del cargo constitucional de presidente. La medida se enmarca en lo que el propio gobierno denomina el "Gobierno de continuidad" (Gobierno acusa a Clavijo de politizar el atraque del crucero con hantavirus).
Analistas señalan que la popularidad de Chaves, que supera el 70 % en encuestas, le permite ejercer una influencia decisiva sin necesidad de la silla presidencial.
Contexto político de la transición costarricense
Chaves, economista de estilo bronco y discurso antipolítico, ha construido un liderazgo personalista en sus cuatro años de mandato, apoyado en la confrontación con partidos tradicionales y sectores judiciales. Su estilo ha generado tanto elogios por la gestión económica como críticas por supuestas tendencias autoritarias.
El plan de continuidad busca evitar una ruptura institucional y aprovechar la alta aceptación del presidente saliente mientras se prepara una posible candidatura a la presidencia en 2034, año en que la Constitución permite su regreso. La estrategia ha sido comparada con otras transiciones en la región donde el poder se mantiene dentro de un círculo estrecho de aliados.
Implicaciones internacionales y posibles escenarios futuros
La comunidad internacional observa con cautela la concentración de poder en manos de Chaves. Estados Unidos y la Unión Europea han expresado su preocupación por la falta de separación entre la presidencia y la hacienda, aunque no han tomado medidas concretas.
En Costa Rica, la oposición advierte que el experimento de continuidad podría erosionar la democracia si Chaves intenta volver al poder en 2034. Sin embargo, la estabilidad económica y la relación con socios estratégicos, como España, podrían mitigar los riesgos a corto plazo. El futuro dependerá de la capacidad de Fernández para ejercer autoridad independiente y de la respuesta de la sociedad civil ante este modelo de gobierno híbrido.