Manifestación falangista bloqueada por la Policía y antifascistas

Alrededor de 400 manifestantes de Falange Española y de las JONS intentaron, el viernes por la noche, desplazarse desde Callao hasta el barrio de Lavapiés. La Policía Nacional les impidió el paso y los obligó a detenerse en la zona de Tirso de Molina, donde se toparon con una contra‑marcha de 350 antifascistas que ya marchaban por la calle.

Los falangistas, portando banderas y cantando consignas como "Pedro Sánchez, hijo de puta" y "más nación y menos Constitución", fueron rodeados por la unidad policial que, sin usar la fuerza, les bloqueó el acceso al barrio. En medio del enfrentamiento, la voz de un manifestante antifascista resonó: "¡No pasarán!".

Desarrollo de la protesta y respuesta de la autoridad

El delegado del Gobierno, Francisco Martín, había concedido a la Falange un permiso estatal para concentrarse en Callao el día anterior. Sin embargo, el recorrido original fue modificado en los últimos minutos para evitar el cruce con la marcha antifascista programada en Tirso de Molina. La Policía, siguiendo la orden de la autoridad, bloqueó la ruta y realizó varias detenciones preventivas para impedir cualquier altercado.

Según la Delegación del Gobierno, el número total de participantes fue de falangistas y antifascistas. Ambas agrupaciones mantuvieron la calma tras el bloqueo; los falangistas fueron escoltados de vuelta al punto de partida, mientras los antifascistas continuaron su marcha por la zona, exigiendo la expulsión de los grupos de extrema derecha de los barrios madrileños.