La Royal Navy británica bombardeó la costa de Cantón en junio de 1839, iniciando la Primera Guerra del Opio y culminando con el Tratado de Nankín que cedió Hong Kong a Gran Bretaña.
Guerra del Opio 1839: el estallido del conflicto británico‑chino
El almirante Sir William Parker ordenó el bloqueo de los puertos cantoneses y la destrucción de arsenales de opio. En menos de un mes, 19,000 soldados equipados con cañones de hierro superaron a las milicias locales. La victoria obligó al Imperio Qing a firmar un tratado desigual que abrió cinco puertos al comercio británico.
Cómo y por qué los narcos británicos forzaron la guerra
Los socios fundadores Jardine & Matheson establecieron una red que transportaba opio desde la India a los mercados del sur de China. El narcótico compensaba el déficit comercial provocado por la importación masiva de té chino, que drenaba divisas británicas. «La epidemia del opio en China, según Lovell, fue una política deliberada hecha para equilibrar balanzas de pago y sostener imperios».
Contexto geopolítico del siglo XIX: expansión imperial y revolución industrial
Tras las guerras napoleónicas, las monarquías europeas compitieron por territorios y recursos en Asia. La Revolución Industrial aumentó la demanda de materias primas y de mercados para los productos manufacturados británicos. El opio, barato de producir en la India, se convirtió en la herramienta de presión económica que Gran Bretaña utilizó contra un Imperio Qing debilitado por la sobrepoblación y la inflación.





