Renuncia masiva de artistas a los Leones de los Visitantes

El 2 de mayo la directora artística de la 61ª Bienal de Venecia, Koyo Kouoh, anunció la disolución del jurado oficial después de que la presidencia de la Bienal, Pietrangelo Buttafuoco, rechazara la exclusión de Rusia e Israel de los premios. En respuesta, más de 70 artistas de 22 pabellones nacionales presentaron una carta de renuncia a los recién creados Leones de los Visitantes, los galardones decididos por el público.

Entre los firmantes aparecen nombres de peso como Laurie Anderson, Alfredo Jaar, Walid Raad, Sammy Baloji, Carolina Caycedo y el representante del pabellón español, Oriol Vilanova. La carta declara que la decisión se toma "en solidaridad con el jurado seleccionado por Koyo Kououh" y critica la sustitución del criterio experto por una votación popular.

Motivos y repercusión de la decisión contra los premios populares

Los artistas argumentan que la eliminación del jurado vulnera la calidad curatorial que ha definido a la Bienal desde su fundación en 1895. Señalan que la votación del público, basada en un sistema comparable a "likes" de redes sociales, reduce el reconocimiento a una métrica cuantitativa que no garantiza rigor artístico.

"Entregar los premios al público equivale a convertir el arte en espectáculo de masas", afirma Alfredo Jaar en la carta. La medida ha generado un debate intenso en el circuito internacional: galerías, curadores y críticos advierten que la pérdida de autoridad del jurado podría desdibujar los criterios de excelencia y favorecer tendencias mediáticas.

La polémica llega en un momento en que la Bienal intenta recuperar su prestigio tras la controversia de la edición anterior. La aparición de la exposición de Banksy en la Bienal, descrita en Banksy vuelve a Venecia, muestra cómo la atención del público se concentra en obras de alto impacto visual, reforzando la crítica a los premios populares.

Contexto breve de la crisis del jurado y la exclusión de Rusia e Israel

A finales de abril, los cinco miembros del jurado oficial comunicaron su intención de excluir a los países cuyos líderes enfrentan órdenes de arresto de la Corte Penal Internacional. Sin nombrar a Rusia ni a Israel, dejaron claro que no participarían en la competición, una postura que buscaba responder a las protestas de artistas y comisarios contra la presencia de ambos países.

Buttafuoco rechazó la propuesta, argumentando que la Bienal debía mantener una postura neutral y abierta. La decisión provocó la renuncia colectiva del jurado el 2 de mayo, apenas dos días antes de la inauguración oficial. Ante la ausencia de un cuerpo evaluador, la organización instauró de inmediato los Leones de los Visitantes, que permitirán a los asistentes votar al mejor pabellón nacional y al mejor artista, con resultados que se anunciarán al cierre en noviembre.

Esta crisis se produce mientras la escena internacional celebra la apertura del nuevo centro de arte contemporáneo BRUSK en Brujas, cubierto en BRUSK abre en Brujas. La coincidencia subraya la tensión entre modelos tradicionales de curaduría y las nuevas dinámicas de participación pública que están redefiniendo el panorama cultural.

La renuncia masiva plantea preguntas sobre el futuro de los premios en eventos de gran escala. Si la Bienal mantiene los Leones de los Visitantes, el peso del público podría consolidarse como nuevo árbitro del valor artístico; si, por el contrario, se restablece un jurado independiente, la institución buscará recuperar la confianza de los creadores que hoy se sienten desamparados.

Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

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