Resumen del hecho
Paolo Rossi, sancionado 18 meses por el escándalo Totonero, regresó al seleccionado el 13 de junio de 1982. En apenas seis días anotó seis goles contra Yugoslavia, Polonia y Brasil, garantizando la victoria de Italia el 11 de julio de 1982 y llevándose el Balón de Oro 1982.
Cómo volvió del ban a la gloria: los tres partidos decisivos
Rossi debutó en la fase final contra Yugoslavia (3‑2). Su gol de cabeza abrió el marcador y, tras una jugada de Marco Tardelli, selló la victoria. El delantero mostró una frialdad que desconcertó a la defensa yugoslava y devolvió la confianza al equipo.
Contra Polonia (2‑0) el italiano marcó dos veces. El primero, un disparo cruzado desde fuera del área, dejó sin opciones al guardameta. El segundo, un potente remate de penalti, selló el pase a la semifinal. "Rossi es el hombre que necesitábamos", declaró el entrenador Enzo Bearzot tras el partido.
En la final contra Brasil (3‑2) Rossi volvió a brillar. Su gol de cabeza, tras un centro de Antonio Cabrini, puso a Italia 2‑1. Tres minutos después, otro tanto suyo, tras una jugada colectiva, amplió la ventaja. El tercer gol del equipo llegó de Paolo, consolidando el título.





