La Conselleria de Territori, Habitatge i Transició Ecològica ha anunciado la puesta en marcha del proyecto de la línea orbital ferroviaria, una infraestructura que conectará Vilanova i la Geltrú con Mataró sin pasar por el centro de Barcelona. La iniciativa, que se reintroduce en la agenda regional este mes, busca responder al crecimiento de los desplazamientos transversales en la zona metropolitana.
Línea orbital ferroviaria: el proyecto que vuelve a la agenda catalana
El plan contempla 119 km de trazado dividido en cuatro tramos principales y contempla 39 estaciones, de las cuales 18 son nuevas. La consellera de Territori, Sílvia Calvó, ha subrayado que el proyecto se inserta en la estrategia de movilidad sostenible y que la reserva urbanística ya está garantizada para los 26 municipios involucrados. "Esta línea será el eje transversal que falta para equilibrar la movilidad en Cataluña", afirmó la consellera.
El recorrido aprovechará infraestructuras existentes de ADIF entre varios puntos, reduciendo la necesidad de obras nuevas en zonas densamente pobladas. Además, gran parte del trazado se construirá bajo tierra, minimizando el impacto visual y ambiental en los municipios atraversados.
Detalles técnicos y económicos de la nueva línea
La inversión total se estima en 4.000 millones de euros, con una demanda prevista de 20 millones de viajes al año, de los cuales 8 millones se esperan en el primer año de operación. La línea funcionará como un corredor de intercambio, integrándose con Rodalies y con el Ferrocarrils de la Generalitat de Catalunya (FGC) para ofrecer conexiones múltiples.
Se proyectan 18 estaciones nuevas que servirán a polos industriales, logísticos y residenciales, reforzando la accesibilidad de áreas como el Vallès, el Baix Llobregat y el Maresme. La mayor parte de los nuevos tramos, cerca del 60 %, se construirán en túnel, especialmente en los tramos urbanos más complejos.
El plan también contempla la modernización de la señalización y la incorporación de trenes de alta capacidad para garantizar la eficiencia del servicio y la comodidad de los usuarios.
Próximos pasos y retos de financiación
El principal desafío ahora es asegurar los recursos financieros necesarios. La Generalitat está evaluando una combinación de fondos autonómicos, europeos y posibles asociaciones público‑privadas para cubrir la inversión. Se espera que la fase de licitación de obras inicie en el segundo semestre de 2026.
El calendario provisional sitúa la finalización de la primera fase, que incluye los tramos Vilanova‑Vilafranca y Granollers‑Mataró, para 2032, con la puesta en marcha total de la línea prevista para 2035, siempre que se superen los obstáculos de financiación.
En conclusión, la reactivación de la línea orbital ferroviaria representa una oportunidad clave para descongestionar el área metropolitana de Barcelona y ofrecer una alternativa de desplazamiento más rápida y sostenible a los usuarios de la segunda corona.

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Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
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