Barcelona incrementa la inversión en cursos de catalán para reducir la lista de espera
El Ayuntamiento de Barcelona ha anunciado hoy que aumentará su financiación anual al Consorci per a la Normalització Lingüística (CPNL) de 1,94 M€ a 3,09 M€. La decisión, tomada en la comisión mixta con la Generalitat, responde al incremento de solicitudes que superó las 3.900 en el último semestre.
Con este refuerzo económico, la ciudad pretende ampliar la oferta de clases de catalán para adultos, una medida que afecta directamente a los 2.200 solicitantes de septiembre y a los 1.700 del último trimestre. "El objetivo es acercarnos lo máximo posible a cubrir toda la demanda", declaró el alcalde Jaume Collboni durante la presentación del acuerdo.
El aumento de la aportación se destinará a la contratación de 23 profesores adicionales y a la creación de unas 5.000 plazas nuevas para el curso 2026‑2027. La oferta total pasará de 30.500 a aproximadamente 35.500 asientos, según los datos oficiales.
Las nuevas plazas no estarán disponibles de forma simultánea; se incorporarán progresivamente a lo largo de los trimestres, con prioridad para los distritos con mayor población extranjera. Además, se introducirán clases los sábados para adaptar la oferta a horarios laborales y familiares.
El alcalde subrayó que la medida refuerza el compromiso del gobierno municipal con el fomento del uso del catalán, especialmente entre los inmigrantes que necesitan el idioma para su integración y acceso al empleo.
Detalles del nuevo financiamiento y ampliación de plazas
El presupuesto incrementado permitirá al CPNL contratar 23 docentes más a partir del curso 2026‑2027, ampliando la plantilla que ya cuenta con unos 200 maestros. La Generalitat asumirá el coste salarial adicional, aliviando la carga financiera del ayuntamiento.
Se crearán 5.000 plazas nuevas, lo que elevará el número total de asientos a unos 35.500. Estas plazas se distribuirán en los diez distritos de la ciudad, con especial atención a Ciutat Vella, Sant Martí, Nou Barris y barrios como la Trinitat, el Bon Pastor y Ciutat Meridiana, donde la demanda es más alta.
El plan incluye la incorporación de clases los sábados, una novedad que busca atender a quienes no pueden asistir a cursos entre semana. La oferta se ampliará de forma paulatina, incorporando grupos nuevos en cada trimestre para evitar saturaciones.
El Consorci ya había sumado 6.500 sillas el año pasado, elevando la capacidad a 23.500 puestos. Con la nueva inversión, la capacidad total superará los 35.000, lo que representa un aumento del 50 % respecto al curso anterior.
"Son barrios donde nunca antes habíamos llegado", afirmó el conseller de Política Lingüística, Francesc Xavier Vila, resaltando la importancia de llevar la enseñanza del catalán a comunidades históricamente menos atendidas.
Perspectivas y próximos pasos del plan de normalización lingüística
Aun con la ampliación prevista, persiste un 6 % de lista de espera estructural, que la administración reconoce como difícil de eliminar por motivos de disponibilidad horaria y otras limitaciones personales.
El éxito del plan dependerá de la coordinación entre el Ayuntamiento y la Generalitat para garantizar que los recursos se asignen de forma eficiente y que los horarios se ajusten a las necesidades de los usuarios. La colaboración también será clave para mantener la calidad docente y evitar la sobrecarga de los nuevos profesores.
Se espera que, una vez completada la fase de ampliación, la mayoría de los solicitantes puedan acceder a un curso sin largas esperas. Sin embargo, la autoridad advierte que la lista estructural podría mantenerse en torno al 6 % si no se logran ajustes horarios más flexibles.
El ayuntamiento ha anunciado que monitorizará trimestralmente la ocupación de plazas y la evolución de la lista de espera, con el fin de ajustar la oferta en tiempo real. Este seguimiento permitirá reaccionar rápidamente ante picos de demanda inesperados.
"Catalunya está llena de marios, isaías y fátimas que quieren aprender, no siempre encuentran la posibilidad de hacerlo y las autoridades debemos actuar", concluyó Vila, reiterando el compromiso de seguir invirtiendo en la normalización lingüística como herramienta de integración social y laboral.
Qué puede pasar a continuación
Con la nueva financiación, la ciudad se prepara para lanzar la ampliación de la oferta en el próximo curso académico. Si la coordinación entre ambas administraciones resulta eficaz, la lista de espera podría reducirse significativamente, mejorando la integración de los recién llegados y fortaleciendo el uso del catalán en la vida cotidiana de Barcelona.