El Comité de Huelga de Canal Sur anunció este lunes la cancelación del paro parcial previsto para el martes 12 de mayo, entre 08:00 y 10:00. La decisión se presenta como un gesto de buena voluntad para facilitar un acuerdo con la dirección de la Radio Televisión de Andalucía (RTVA). Con esta medida, el sindicato intenta reducir la presión sobre la empresa pública y abrir un espacio de diálogo antes de que se reanuden los paros programados.
Esta medida afecta al primer día de los tres paros parciales programados entre el lunes 11 y el jueves 14 de mayo. La convocatoria original buscaba presionar a la empresa pública para que atendiera una serie de demandas laborales que, según el Comité, han quedado en el limbo desde la crisis económica de 2020. La desconvocación, por tanto, busca demostrar disposición al diálogo sin renunciar a los objetivos estratégicos.
Motivos y exigencias del gesto
El comunicado del Comité detalla que el acuerdo deseado debe incluir un plan de empleo para los próximos meses, con la creación de al menos 30 puestos en áreas de producción y edición. Asimismo, solicita el estudio jurídico de una posible consolidación extraordinaria a partir del 18 de mayo, medida que permitiría una reestructuración de la empresa para mejorar su sostenibilidad financiera. Otro punto clave es el , con la meta de elevar el contenido regional en un respecto al año anterior.
Además, se reclama el respeto al Estatuto profesional y la recuperación de derechos que se perdieron durante la crisis, como la estabilidad contractual y la jornada completa. "Este gesto de buena voluntad deja clara nuestra intención de alcanzar un acuerdo tras fracasar el último intento de negociación", afirma el Comité. La organización subraya que las diferencias con la dirección son mínimas y que aún hay tiempo para llegar a un entendimiento, señalando que la última reunión del lunes por la tarde no logró cerrar los pactos esenciales.
Posibles pasos siguientes
Si las negociaciones avanzan y se firma un convenio que incluya las condiciones señaladas, el Comité indica que los restantes paros previstos entre el 11 y el 14 de mayo podrían ser cancelados de forma inmediata. En caso contrario, los horarios de interrupción se reactivarán según lo planificado, manteniendo la presión sobre la dirección para que acepte las demandas. El comunicado también advierte que, de no haber acuerdo, el Comité podría convocar nuevas jornadas de huelga en fechas posteriores.
El Comité agradece a la plantilla su compromiso al secundar los paros y a la ciudadanía que se manifestó en la concentración frente al Pabellón de Retevisión. "Esperamos la misma disposición de la dirección", concluye el comunicado, añadiendo que la unidad del personal es fundamental para lograr cualquier avance.
Contexto y repercusión
Los paros de Canal Sur se producen en un momento de tensión política en Andalucía, con las elecciones autonómicas a la vuelta de la esquina. La presión sobre la RTVA se intensifica tras los resultados de los sondeos que sitúan al PP como líder (Resultados de los sondeos). Los partidos políticos han señalado que la continuidad del servicio público es esencial para una información equilibrada durante la campaña electoral.
El apagón parcial que sufrió la cadena la semana anterior (Apagón en Canal Sur) había puesto en evidencia la fragilidad del modelo de gestión y la dependencia de la empresa de sus empleados. La desconvocación del paro parcial busca evitar una nueva interrupción que pueda afectar la cobertura del debate electoral previsto para el domingo, un evento que atraerá la atención de millones de andaluces.
Qué implica para los televidentes
Para el público, la cancelación del paro significa que la señal de Canal Sur seguirá operativa en la franja de las 08:00 a 10:00, evitando la pérdida de información durante la jornada matutina y garantizando la transmisión de los noticieros locales. No obstante, la incertidumbre persiste hasta que se concrete un acuerdo definitivo, y los espectadores deben estar atentos a posibles avisos de última hora.
El Comité de Huelga mantiene la puerta abierta a futuras acciones si la negociación no progresa. Los trabajadores de la cadena y la audiencia seguirán vigilantes, conscientes de que cualquier retroceso en el diálogo podría desencadenar nuevas interrupciones que impacten la programación habitual y la cobertura de eventos de interés público.