Memoria Histórica

La alcaldesa Araceli Gestido y el concejal de Urbanismo Antón Iglesias descendieron ayer del vestíbulo del ayuntamiento de Cangas el cuadro que mostraba a los alcaldes desde 1910, entre ellos la fotografía del exalcalde franquista Óscar Boán Callejas. El cuadro, regalo del historiador local Manuel Rodal, quedó trasladado a la dependencia de Medio Ambiente, con sus imágenes volteadas hacia la pared para evitar su exhibición pública. Para comprender mejor el peso de la memoria en la sociedad actual, el medio ofrece el Atlas de la desaparición.

Detalles del hecho

La medida se tomó tras la difusión pública de la implicación de Boán en la represión franquista, lo que generó una fuerte presión social y política en Cangas y en la comunidad valenciana. La alcaldesa solicitó un informe jurídico que avalara la retirada bajo la Ley de Memoria Democrática, pero el gabinete legal del consistorio no entregó el dictamen, argumentando dudas sobre la aplicación de la normativa a fotografías de autoridades locales. La falta de un pronunciamiento oficial dejó al ejecutivo municipal sin respaldo jurídico concreto.

Sin el informe, la decisión se basó en la valoración política del gobierno municipal. "Esta decisión responde al compromiso con la memoria democrática y al rechazo de cualquier símbolo que glorifique la dictadura", declaró Gestido durante la intervención. La normativa menciona la retirada de símbolos militares y ministeriales, pero no contempla expresamente a alcaldes, lo que generó la ambigüedad que citó el gabinete jurídico.

Quién fue Óscar Boán Callejas

Óscar Boán Callejas fue teniente coronel del ejército franquista y presidente de varios consejos de guerra en Valencia, cargos que le permitieron dictar sentencias de muerte contra opositores políticos. En 1941 presidió el consejo que condenó a muerte a Joan Baptiste Peset Aleixandre, rector de la Universitat de València, y se le atribuye la responsabilidad de otras 50 víctimas de la represión política durante la década de 1940. Su paso por la alcaldía de Cangas entre 1936 y 1937 coincidió con la consolidación del control franquista en la localidad.

Actualmente el magistrado del Juzgado de Paterna mantiene abierta una querella contra Boán por los crímenes cometidos durante el régimen, lo que mantiene viva la controversia sobre su figura tanto en Valencia como en su antiguo municipio. La investigación judicial sigue recopilando testimonios y documentos que podrían esclarecer la magnitud de los actos represivos bajo su autoridad.

Qué ocurrirá después

El consistorio baraja dos escenarios para el futuro del cuadro. La primera opción contempla volver a exhibirlo, pero sin la imagen de Boán y con un anexo explicativo que detalle los motivos de la retirada, de modo que el público conozca el contexto histórico y la decisión institucional. La segunda alternativa es archivar el conjunto de forma permanente en el archivo municipal, eliminando cualquier posibilidad de exposición pública y garantizando su preservación para futuras investigaciones.

La decisión final dependerá del próximo pleno municipal, donde se debatirá la interpretación de la Ley de Memoria Democrática y el peso de la opinión pública local. Mientras tanto, la medida ha puesto el tema de la memoria histórica en el centro del debate canguesano, recordando que la gestión de símbolos del pasado sigue siendo un tema sensible para los ciudadanos y una prueba de la voluntad política de afrontar la historia.

María Jose Madrid Gómez
María Jose Madrid Gómez

Corresponsal Política

Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.

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