Fiscal del caso Pujol exige condenas máximas en el juicio

El fiscal anticorrupción Fernando Bermejo ha concluido su intervención en el juicio contra la familia Pujol exigiendo 29 años de cárcel para Jordi Pujol Ferrusola, 14 años para Josep Pujol Ferrusola y 8 años para los demás hermanos. La solicitud se presentó ante el tribunal de Barcelona y forma parte del informe final del fiscal, que acusa a los hijos del expresidente de haber creado una red clientelar para ocultar ingresos y eludir impuestos.

Bermejo ha subrayado que la familia Pujol, pese a su discurso populista, se benefició de una estructura de favores que les permitió amasar una fortuna ilícita. El fiscal ha pedido que el tribunal imponga las penas máximas previstas por la ley para los delitos de blanqueo, fraude fiscal y apropiación indebida.

Argumentos clave del fiscal: contradicción entre discurso y hechos

El argumento central del fiscal se basa en la incoherencia entre el lema "Espanya ens roba" y la conducta de la familia Pujol. Según Bermejo, el mensaje anti‑estatal del expresidente y sus hijos contrasta con la práctica de una red clientelar que desvió recursos públicos a cuentas privadas.

"La contradicción no es meramente política, es jurídicamente relevante", afirmó Bermejo en catalán durante su exposición. El fiscal sostuvo que la defensa, que intenta atribuir la riqueza a una supuesta herencia oculta del abuelo Florenci, carece de pruebas y sirve únicamente para desviar la atención de los hechos probados.