Kichi, relojero que trabajaba en un taller de la calle Montera, está bajo investigación por haber sustraído 101 relojes de lujo entre 2016 y octubre de 2019. La Fiscalía Provincial de Madrid valora el conjunto en 304.908 € y solicita seis años de prisión y una multa de 20 meses. La petición se basa en la acusación de apropiación indebida continuada.
Detalles del caso y magnitud del fraude
El acusado mantenía un acuerdo verbal con el propietario del taller, que le habría concedido el 60 % del negocio sin formalizar la compraventa por escrito. Durante el periodo señalado, los relojes desaparecieron mientras estaban bajo su custodia para reparaciones, revisiones o restauraciones.
Entre los objetos sustraídos destacan piezas de alto valor: un Panerai GMT tasado en 15.500 €, un Franck Muller Master Square de oro por 14.350 €, un Omega Speedmaster de 13.500 € y un Rolex GMT Master de 1972 con bisel azul‑rojo valorado en 12.000 €. La lista incluye también numerosos Rolex Oyster, Datejust y Submariner, así como modelos de e .
Patek Philippe, Hublot, Cartier, Blancpain, Vacheron Constantin, Jaeger‑LeCoultre, Piaget
IWC
Un cliente entregó 28 relojes; recuperó cinco y reclama los 23 restantes, cuyo valor conjunto asciende a 46.646 €. Otro perjudicado, una joyería que dejó doce relojes para reparar, recuperó la mitad y denuncia la desaparición de los seis restantes, entre ellos dos Franck Muller de oro, varios Hublot y un Omega De Ville, con un perjuicio estimado en 38.265 €.
Las reclamaciones varían: algunos propietarios han recuperado parte de sus piezas, mientras que otros siguen sin recibir respuesta. «Me han atendido sobre la marcha, muy amablemente. Y me han arreglado el reloj en apenas cinco minutos. El precio es imbatible», comenta un cliente satisfecho que, sin saberlo, está vinculado al mismo taller.
Posibles consecuencias y próximos pasos judiciales
La Fiscalía ha calificado los hechos como delito continuado de apropiación indebida y ha pedido al juzgado de Madrid seis años de prisión para Kichi, además de la devolución o indemnización del valor total de los relojes. La sentencia, de dictarse, obligará al acusado a resarcir a los afectados por los 304.908 € estimados.
El proceso seguirá su curso en la Audiencia Provincial de Madrid. Si la condena se confirma, Kichi enfrentará la pena privativa de libertad y la obligación de pagar una multa, lo que cerrará un caso que ha sacudido a la comunidad de coleccionistas y a las joyerías de la capital.
Qué implica para los consumidores
Este caso pone de relieve la vulnerabilidad de los propietarios de objetos de alto valor cuando confían su custodia a talleres sin garantías documentales. La falta de un contrato escrito y la confianza basada en relaciones personales facilitaron la supuesta sustracción. Los consumidores deberán exigir pruebas escritas y seguros antes de dejar sus piezas en reparación.
La atención mediática y judicial al caso también podría impulsar una mayor regulación del sector de reparación de relojes de lujo, con el objetivo de proteger tanto a los clientes como a los profesionales honestos.
Conclusión
Kichi se enfrenta a una posible condena que podría marcar un precedente en la lucha contra el fraude en el mercado de relojes de alta gama. La resolución del proceso será observada de cerca por coleccionistas, joyerías y autoridades, que buscan garantizar la seguridad y la confianza en este nicho especializado.