Resultado del partido
Espanyol 2‑0 Athletic en Cornellà el miércoles por la jornada 23 de LaLiga. El árbitro pitó el final tras una actuación dominante del conjunto blanquiazul, que supo controlar los tiempos y neutralizar al rival. La victoria, la primera del año, se produce en un estadio lleno de casi 30.000 espectadores que acompañaron al equipo en un momento crítico.

Los goles llegaron en la segunda mitad. Pere Milla abrió el marcador al minuto 70 tras recibir un pase de Antoniu Roca y rematar con precisión. Kike García completó la cuenta en el tiempo de descuento, asegurando los tres puntos y desatando la euforia entre los aficionados. Ambos nombres se grabaron en la historia reciente del club como los artífices de la ruptura de la sequía.
Esta victoria pone fin a una racha de 18 jornadas sin ganar, la más larga desde la temporada 1988‑89. El equipo, que había estado al borde del descenso, recupera ahora la confianza necesaria para afrontar los últimos compromisos. La tabla muestra que el Espanyol sigue en la zona de salvación, pero cada punto es ahora vital para evitar el descenso.
Cómo se logró la victoria

Manolo González inició el encuentro con tres novedades obligadas por sanciones: Riedel y Antoniu Roca sustituyeron a Calero y Dolan, mientras que Pol Lozano entró por Terrats en el tercer cambio. La alineación mostró una mezcla de experiencia y juventud, con varios canteranos impulsando la presión alta desde el inicio.
El primer gol surgió tras una jugada de banda. Antoniu Roca lanzó un disparo cruzado que descolocó la defensa del Athletic; Milla se desmarcó y, a pocos metros del área, conectó de primera. El balón se coló en el fondo de la red, desatando la celebración de los seguidores y marcando el punto de inflexión del partido.
Apenas diez minutos después, Kike García recibió un centro del lateral izquierdo y, con un remate potente, venció al portero rival. El gol llegó en el añadido del segundo tiempo, sellando el 2‑0 y dejando sin opciones al Athletic para reaccionar. La precisión del ataque perico dejó clara la intención de no conformarse con un empate.
El portero del Athletic, Unai Simón, realizó dos intervenciones decisivas: una atajada en el primer tiempo y otra que evitó un cabezazo de Romero. Sin embargo, la presión constante de los jóvenes pericos, liderados por Milla y Roca, obligó al rival a cometer errores que el Espanyol supo capitalizar.
Próximos retos para la salvación
Tras el triunfo, el calendario del Espanyol se vuelve aún más exigente. El próximo desafío será contra Osasuna en Pamplona, un equipo que ha demostrado solidez defensiva. Un buen resultado allí será clave para consolidar la racha y alejar al club de los puestos de descenso.
El último compromiso de la temporada será ante la Real Sociedad en Cornellà. Ese partido decidirá si el Espanyol logra mantenerse en Primera División sin depender de los resultados de otros equipos. La necesidad de mantener la concentración y la energía mostrada contra el Athletic será fundamental.
Manolo González, al término del encuentro, declaró: "Este triunfo nos devuelve la fe y el valor. Cada punto cuenta y seguimos trabajando con la misma intensidad para asegurar nuestra permanencia". La cita subraya la mentalidad de lucha que el técnico quiere imprimir en sus jugadores para los últimos retos.
El futuro inmediato del Espanyol depende de la capacidad de replicar este nivel de juego. Con la moral alta y la táctica afinada, el equipo tiene una oportunidad real de terminar la temporada en zona segura. La afición, que celebró efusivamente la victoria, espera que la energía de Cornellà se traduzca en resultados positivos en los próximos encuentros.
Redactor de Deportes
Periodista deportivo. Cubre la Liga y la selección española de fútbol.
¿Te ha gustado este artículo?
Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.





