Bruselas descarta problemas inmediatos de suministro de queroseno
Dan Jorgensen, comisario de Energía de la UE, declaró el miércoles en Chipre que la UE no anticipa una escasez grave de queroseno a corto plazo. La afirmación se hizo tras una reunión informal con los ministros de Energía de los Estados miembros en Lefcosia. "No esperamos un problema de seguridad de suministro muy grave a muy corto plazo", afirmó el comisario.
El comunicado subraya que, aunque la situación actual se mantiene estable, la Comisión sigue vigilando de cerca la evolución del mercado y la respuesta de las aerolíneas. Hasta la fecha, no se ha registrado ninguna interrupción significativa en los flujos de combustible hacia los aeropuertos comunitarios.
Factores que podrían generar escasez de queroseno a largo plazo
El principal riesgo a medio y largo plazo es la posible ampliación del conflicto en Irán y el cierre del estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más estratégicas para el transporte de petróleo y derivados. Un bloqueo prolongado reduciría la disponibilidad de crudo y, por ende, la producción de queroseno.
Además, la reacción del mercado ante la incertidumbre geopolítica ha llevado a algunas aerolíneas a cancelar vuelos y a buscar alternativas de combustible. La adopción del queroseno Jet‑A, típico de Norteamérica, está siendo evaluada como medida de contingencia, aunque la normativa europea no impone obstáculos técnicos.
Posibles medidas de la UE ante una escasez prolongada
Ante un escenario de suministro limitado, la Comisión ha puesto en marcha un observatorio del combustible que monitoriza importaciones, exportaciones y reservas en tiempo real. En abril, Jorgensen presentó una guía práctica para gestionar posibles limitaciones, que ya ha sido distribuida a operadores y autoridades aeroportuarias.
La UE está preparada para negociar medidas de racionamiento con los Estados miembros si la situación lo exige. Entre las opciones está la flexibilización del requisito de repostar el 90 % del combustible en cada aeropuerto de la UE, una regla que podría ajustarse temporalmente.
En paralelo, la Comisión ha recomendado que los operadores consulten a la Agencia Europea de Seguridad Aérea antes de usar Jet‑A, para garantizar que se cumplan los estándares de seguridad. Esta medida busca evitar interrupciones operativas sin comprometer la integridad de los vuelos.
"Si terminamos en una situación con problemas de seguridad de suministro, estaremos preparados para entablar conversaciones con los Estados miembros sobre la mejor manera de abordar esa situación", señaló Jorgensen.
La política de la UE se enmarca dentro de una estrategia más amplia de reducción de la dependencia de los combustibles fósiles. En palabras del comisario, "seguimos siendo demasiado vulnerables" y es necesario acelerar la transición energética.
Para los pasajeros, la medida más visible podría ser la posible reducción del porcentaje de repostaje obligatorio, lo que permitiría a las aerolíneas operar con menos combustible a bordo sin infringir la normativa.
Esta iniciativa se suma a otras acciones de Bruselas, como la reciente aprobación de ayudas agrícolas de 1 500 millones de euros a Andalucía y Extremadura, y el impulso de la Next Generation EU para financiar la transición verde, que se pueden consultar en este artículo y este otro.
Editor de Economía
Economista y periodista especializado en mercados financieros y política monetaria europea.
¿Te ha gustado este artículo?
Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.





