Campaña telefónica del PSOE

El partido socialista ha puesto en marcha una campaña de llamadas de 25 s en la que una voz femenina con acento andaluz simula ser del Servicio Andaluz de Salud (SAS). El mensaje informa al interlocutor de una supuesta cita médica pendiente y, en la segunda parte, insta a votar por la sanidad pública y por María Jesús Montero en las elecciones del 17 M. La iniciativa está dirigida a unos 580 000 votantes potenciales en 87 municipios de Andalucía, según los datos internos del PSOE. La grabación finaliza con la aclaración de que se trata de un anuncio político financiado por el Partido Socialista Obrero Español.

Reacción del PP

El vicesecretario de Política Autonómica del PP, Elías Bendodo, ha exigido la paralización inmediata de la práctica, calificándola de suplantación a las telefonistas del SAS y de *guerra sucia sanitaria. En declaraciones, Bendodo señaló que la medida constituye una vergüenza para los andaluces y que el partido analizará las consecuencias legales de la acción. El PP ha anunciado que presentará una denuncia ante la Junta Electoral, argumentando que la simulación vulnera la transparencia y la confianza de los ciudadanos en los servicios sanitarios.

Posibles repercusiones legales y políticas

El PSOE defiende la campaña bajo el , que permite la difusión de propaganda electoral a través de medios de comunicación y publicidad. Según fuentes del partido, la medida no implica suplantación de personal sanitario, sino una estrategia de contacto directo con el electorado. El PP, por su parte, sostiene que la práctica supera los límites de la decencia y podría ser sancionada por la autoridad electoral. La controversia se produce en un contexto de campaña intensiva, donde la sanidad pública se ha convertido en el eje central del discurso de Montero.