Trump afirma que Xi ofreció ayuda para reabrir el estrecho de Ormuz

Donald Trump declaró este jueves, durante su visita oficial a Pekín, que Xi Jinping le ofreció "ayuda" para reabrir el estrecho de Ormuz y que China no suministrará equipamiento militar a Irán. La afirmación se dio en una entrevista con Fox News y se produce en el contexto de la guerra en Irán que ha bloqueado el paso marítimo.

Detalles de la reunión y compromisos anunciados

En la entrevista, Trump recordó que Xi le dijo: "Si puedo ser de alguna ayuda, me gustaría serlo". El presidente estadounidense explicó que el líder chino manifestó su deseo de que se llegue a un acuerdo que permita la libre circulación de hidrocarburos sin imponer derechos de paso.

El propio Xi habría confirmado que China no entregará material militar a Irán, una promesa que, según Trump, refuerza la posición conjunta contra la proliferación nuclear iraní. Ambos dirigentes coincidieron en que Irán "nunca" debe poseer armas nucleares.

El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, corroboró en una entrevista con CNBC que Pekín intentará "utilizar su influencia sobre Irán para contribuir a la reapertura del estrecho de Ormuz". Bessent subrayó que China depende de alrededor del 45 % de sus importaciones de petróleo y gas que atraviesan ese paso, lo que convierte al estrecho en un punto crítico para su seguridad energética.

Implicaciones geopolíticas y próximos pasos

La oferta china altera el equilibrio geopolítico del suministro energético global. Si Pekín logra presionar a Teherán, el flujo de crudo a través de Ormuz, que representa una quinta parte del comercio mundial de petróleo, podría restablecerse rápidamente, aliviando la presión sobre los mercados internacionales.

Para EE. UU., la participación de China brinda una vía de presión indirecta sobre Irán, reduciendo la necesidad de una confrontación militar directa. La visita de Trump, su primera a Beijing desde 2017, incluye un segundo encuentro con Xi antes de regresar a Washington, donde se espera afinar los detalles de la cooperación.

En el plano bilateral, la declaración refuerza la relación EE. UU.–China en un momento de tensiones comerciales y tecnológicas. Un acuerdo sobre Ormuz podría servir como punto de partida para futuras negociaciones en otras áreas estratégicas.

El próximo paso será la coordinación entre los equipos diplomáticos de ambos países y la comunicación con Teherán. Si la influencia china resulta efectiva, se podría abrir una ventana para renegociar el tránsito marítimo sin que se impongan tarifas, lo que beneficiaría tanto a China como a los consumidores de energía en todo el mundo.

En última instancia, la capacidad de China para ejercer presión sobre Irán determinará si el estrecho vuelve a operar con normalidad. La comunidad internacional observará de cerca cualquier movimiento, pues la estabilidad del suministro energético afecta directamente a la inflación, el crecimiento económico y la seguridad energética de los países consumidores.

Ana Gutierrez
Ana Gutierrez

Corresponsal Internacional

Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.

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