Hechos
El 8 de mayo a las 18:15 un conductor de 46 años embistió por detrás a un turismo detenido en rojo en el camí de la Vileta, Palma. Tras el impacto, el agresor abandonó el vehículo, golpeó el bordillo de una rotonda y se subió a una isleta, donde arrancó una señal vertical.
Un grupo de ciudadanos lo siguió, le quitó la llave del coche y lo obligó a detenerse. La Policía Local, alertada por los testigos, llegó al lugar y procedió a la detención del sospechoso, que mostró un tatuaje de una esvástica en el abdomen mientras lanzaba insultos homófobos y racistas.
Delito y pruebas
Los agentes constataron que el detenido no poseía carné de conducir y que su licencia de ciclomotor había sido retirada en 2014 por pérdida total de puntos. La prueba de etilometría arrojó 0,55 mg/L, el doble del límite legal permitido.
Durante la intervención, el hombre profirió comentarios discriminatorios contra los testigos, lo que llevó a la Policía Local a imputarle varios delitos: conducción sin permiso, conducción bajo los efectos del alcohol y agravantes por expresiones de odio.
Contexto de seguridad vial
Este incidente subraya la importancia de las medidas de control de velocidad en la ciudad. La reciente campaña del busca reducir la gravedad de los choques, pero la falta de licencia y la intoxicación siguen siendo factores críticos.





