Hechos del viernes

El cantaor Matías de Paula, conocido también como Matías Corraliza Fernández, cayó muerto este viernes por la tarde en la plaza Rafael Alberti de Villanueva de la Serena (Badajoz). La balacera se produjo después de las tres, cuando el artista se dirigía a una reunión informal con amigos del entorno flamenco.

Los servicios de la Policía Judicial de Don Benito‑Villanueva, la Policía Local y el Servicio Extremeño de Salud acudieron al lugar. La Policía Nacional tomó la investigación y, hasta el momento, no ha identificado al autor del disparo.

Trayectoria y legado

Durante más de 20 años Matías de Paula se forjó en los tablaos madrileños, compartiendo escenario con figuras como Pitingo y dejando una impronta profunda en la escena contemporánea del cante. Su regreso a la tierra natal marcó la creación de la peña flamenca *Diego El Chucarro, un homenaje a su padre que también sirvió como escuela para jóvenes cantaores.

Nacido en Villanueva de la Serena, era hermano del guitarrista Diego de Paula y de la bailaora Sandra Fernández. Su labor como docente y su impulso a la vida cultural local lo convirtieron en un referente de la zona, tal como se recuerda en la comunidad artística que lamenta su pérdida. "Matías era una voz que llevaba la tradición a la calle, sin perder la autenticidad", comentó un colega del mundo del flamenco.