Falset aprueba ordenanza que regula los colores de las fachadas

El Ayuntamiento de Falset, bajo la alcaldía de Carlos Brull, aprobó el pasado lunes una ordenanza que obliga a todas las viviendas a aplicar una gama cromática oficial. La normativa entra en vigor el 1 de julio de 2026 y se extiende a todo el municipio, incluido el casco histórico y la zona del Eixample.

Detalles de la carta cromática y sanciones por incumplimiento

La ordenanza define dos grupos de tonalidades. Los colores principales –marrones suaves, anaranjados pálidos, beige, crema, arena y un toque de amarillo ocre– deben cubrir la mayor parte de la fachada. Los colores secundarios, como gris verdoso, gris azulado y azul lavanda claro, quedan reservados para cornisas, marcos y elementos decorativos. Cada propietario debe presentar un plano con la propuesta de tonalidades y obtener la aprobación del Servicio Territorial del Ayuntamiento antes de iniciar cualquier obra.

El incumplimiento conlleva sanciones económicas que pueden llegar a varios cientos de euros, según la gravedad y la reincidencia. Además, la normativa permite la inspección visual por parte de los técnicos municipales y la imposición de multas inmediatas si se detectan colores no autorizados.