Visita del jefe de la CIA a La Habana
John Ratcliffe llegó a la capital cubana el lunes y se reunió con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del expresidente Raúl Castro, y con otros funcionarios. La visita, inesperada y de corta duración, buscó abrir canales de diálogo sobre seguridad, migración y narcotráfico. Los cubanos describieron la reunión como "cautelosa" y negaron que la isla sea refugio de enemigos estadounidenses.
Reacciones de Washington y La Habana
En Washington, Donald Trump comentó que Cuba "necesita ayuda" y aludió a conversaciones pendientes sobre reformas. "Ya veremos, tenemos mucho de qué hablar sobre Cuba", señaló el expresidente, sin detallar condiciones. Por su parte, la embajadora cubana en EE.UU., Lianys Torres Rivera, advirtió que no hay razones de optimismo y recordó las "líneas rojas" del sistema político cubano.
Implicaciones geopolíticas y escenarios futuros
La visita reaviva la discusión sobre reformas políticas y ayuda humanitaria. EE.UU. parece inclinarse por exigir cambios políticos antes de ofrecer asistencia económica, mientras Cuba insiste en que su orden interno no está en juego. La presión se produce en medio de una crisis energética que ha dejado a La Habana sin electricidad durante largas jornadas.





