Condenan a 34 años de prisión por esclavitud sexual de una niña nigeriana en Mallorca
La Audiencia Provincial de Palma ha condenado a 34 años de prisión a un hombre por explotar sexualmente a una menor nigeriana en Mallorca. El fallo, dictado en el juicio de 2024, confirma la culpabilidad del acusado en varios delitos graves. El caso ha sido seguido de cerca por asociaciones que luchan contra la trata, que consideran la sentencia un hito en la jurisprudencia española.
La víctima, una niña que llegó a la isla a los 12 años, estuvo sometida a abuso continuo durante cinco años, hasta los 17. La sentencia también ordena una indemnización de 300.000 euros por los daños psicológicos y morales sufridos. La orden de indemnización busca reparar, en la medida de lo posible, el daño irreversible causado a la menor durante su infancia.
Detalles del delito y la sentencia
El procesado cometió cuatro delitos de trata de seres humanos con fines de servidumbre, agresión sexual con penetración a menor de 16 años, elaboración de pornografía infantil y violación de la intimidad. Cada uno de ellos quedó acreditado mediante pruebas documentales y testimoniales. Los cargos fueron confirmados tras la presentación de pruebas de video, mensajes de texto y testimonios de la propia víctima.
Según el auto de la sentencia, el acusado viajó a Nigeria en 2015, donde contactó a la madre de la niña y le prometió una vida mejor en Europa. Convenció a la familia de que el matrimonio de conveniencia permitiría la migración de las dos hermanas menores. El acusado utilizó el pretexto de la ayuda humanitaria para ganar la confianza de la madre y establecer el vínculo de dependencia.
Tras la llegada a Mallorca en 2019, obligó a la menor a firmar un documento que la comprometía a mantener relaciones sexuales diarias y a realizar tareas domésticas. El contrato incluía la condición de que, si cooperaba, sus hermanas podrían seguirla. El documento, firmado bajo coacción, fue presentado por el tribunal como evidencia de la manipulación psicológica ejercida.
Durante los cuatro años y tres meses que vivió con el acusado en Algaida, la niña fue violada prácticamente a diario y obligada a enviar imágenes sexuales propias y de otras menores. El perpetrador instaló cámaras de vigilancia y controló sus conversaciones en redes sociales. Las imágenes obtenidas fueron difundidas a través de redes clandestinas, ampliando el alcance del delito.
La víctima denunció el abuso en marzo de 2024, lo que llevó a la Guardia Civil a detener al acusado y a iniciar el proceso judicial. Los efectos demoledores y profundamente graves que la trata y el abuso tuvieron en la menor fueron destacados por el tribunal. El proceso judicial se desarrolló sin interrupciones, y el veredicto fue emitido en la primera sesión del tribunal.
Posibles repercusiones y próximos pasos
La condena de 34 años coloca al procesado entre los penados más severos por trata de personas en España, enviando un mensaje claro a quienes operan redes de explotación sexual. Esta condena también sirve como referencia para futuros casos de trata que involucren a menores extranjeros.
La indemnización de 300.000 euros será pagada por el acusado, aunque la ejecución dependerá de su patrimonio. La víctima podrá solicitar medidas de protección y asistencia psicológica a través del sistema de ayuda a menores víctimas de violencia. La ayuda psicológica será gestionada por el Servicio de Protección a la Infancia de las Islas Baleares.
La Audiencia Provincial subrayó la necesidad de reforzar la cooperación entre autoridades españolas y africanas para evitar que menores sean reclutados bajo falsas promesas. Se prevé la creación de un grupo de trabajo interinstitucional para mejorar la detección de casos similares.
Organizaciones no gubernamentales han pedido una revisión de los procedimientos de acogida de menores migrantes, argumentando que la falta de seguimiento facilita el abuso. Las ONG exigen mayor formación para los funcionarios que atienden a menores recién llegados.
Mientras el proceso de ejecución de la sentencia avanza, la sociedad mallorquina y española observará si la decisión judicial se traduce en una reducción real de la trata sexual. El seguimiento de la ejecución de la sentencia será público, garantizando transparencia en el proceso.
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Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
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