Pegah Ahangarani presenta su documental en Cannes – una voz del exilio iraní

Pegah Ahangarani, cineasta iraní radicada en Alemania, proyectó el 19 de mayo de 2024 su documental Rehearsals for a Revolution en la 79ª edición del Festival de Cannes, fuera de la competición oficial. La obra, coproducida por España y México, se inserta en la agenda cultural del festival como testimonio de un país desgarrado. Ahangarani, que abandonó Irán hace cuatro años, explicó que el escenario canconfesista coincide con la escalada bélica entre EE. UU., Israel e Irán. Para ella, la proyección no es un acto político sino una exigencia estética: el cine debe servir de espejo a la violencia que vive su familia y su pueblo.

Cinco capítulos familiares que desnudan el sufrimiento de Irán

El documental entrelaza cinco relatos personales que abarcan más de cuatro décadas. El primero revive la Revolución Islámica de 1979 a través de su padre, un ferviente partidario de Jomeini que, tras la victoria, se alistó como voluntario en la guerra Irán‑Irak. El segundo capítulo muestra la desilusión del mismo hombre al contemplar los horrores del conflicto y las ejecuciones masivas que siguieron, incluido el destino de un tío arrestado y desaparecido. La tercera historia se centra en su madre, cineasta aficionada que, tras la guerra, fue perseguida por exhibir imágenes de mujeres sin velo. El cuarto relato narra la tragedia de un tío, Rashid, que se suicidó después de ser encarcelado por protestas estudiantiles en los años noventa. Finalmente, el quinto segmento recoge las protestas de enero de 2023, aplastadas con una represión que dejó miles de muertos, y la impotencia de observarlas desde el exilio. A través de estos hilos familiares, Ahangarani construye un mosaico que pasa de lo íntimo a lo colectivo, mostrando cómo cada generación lleva la marca de la represión, la guerra y la pérdida.

Contexto histórico‑político que alimenta la obra

Irán ha vivido tres grandes convulsiones que sirven de telón de fondo a la película: la Revolución Islámica de 1979, la devastadora guerra con Irak (1980‑1988) y la ola represiva de enero 2023 contra las protestas de *Mujer, Vida, Libertad. Cada una de ellas redefinió el contrato social entre Estado y ciudadanía, y dejó cicatrices que aún se sienten. En 2024, el país se encuentra inmerso en un conflicto indirecto con EE. UU. e Israel, que agrava la situación humanitaria y refuerza la sensación de aislamiento de las familias iraníes, como la de Ahangarani. El documental, por tanto, no solo registra el pasado, sino que denuncia la continuidad de la violencia estatal.

El estreno en Cannes abre la puerta a una mayor visibilidad internacional. Ahangarani confía en que la exposición mediática pueda generar presión cultural sobre los regímenes que persiguen la libertad de expresión. Mientras tanto, el público europeo recibe una invitación a reconocer que las cifras de víctimas son, en realidad, historias de vida truncada.

Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

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