PSOE propone abstención condicionada en la investidura andaluza

El PSOE ha comunicado que, tras los resultados del 17‑M, votará a favor de la abstención en la investidura de la Junta de Andalucía a cambio de compromisos concretos de inversión en sanidad y derechos. La decisión la ha tomado María Jesús Montero, portavoz del grupo socialista en la Asamblea, y se hará efectiva en la sesión de investidura prevista para el próximo lunes.

Esta propuesta surge porque el PSOE quedó sin mayoría absoluta y necesita evitar que Vox se convierta en motor de la política regional. Montero ha indicado que el pacto incluye al menos 500 millones de euros destinados a hospitales y a la ampliación de servicios sociales, además de garantías para la igualdad de género y la protección de derechos laborales.

Cómo y por qué la estrategia busca frenar a Vox

La abstención condicionada funciona como una herramienta de presión: el PP lidera la investidura, pero el PSOE retendrá su voto a menos que se cumplan los compromisos pactados. De este modo, el socialista evita que Vox obtenga la influencia que le permitiría impulsar su agenda ultraconservadora en áreas como educación, inmigración y legislación laboral.

Montero explicó que "No podemos permitir que Vox dicte la política regional" y que la negociación con el PP es la única vía para bloquear esa posibilidad sin romper la estabilidad institucional. El acuerdo también incluye la creación de un comité de seguimiento con representantes de ambos partidos para supervisar la ejecución de los fondos.