Los datos de la simulación, publicada este domingo, indican que si el reparto de escaños en el Congreso siguiera el mismo patrón que el de las elecciones autonómicas de Andalucía, la izquierda andaluza quedaría con 19 diputados y el PP alcanzaría 33. La cifra supone una pérdida de ocho escaños para la izquierda y un aumento idéntico para los populares, con Adelante Andalucía entrando al Congreso con tres diputados y Vox manteniéndose con nueve.
Resultados simulados de las elecciones andaluzas en el Congreso
En la simulación, el PSOE pasarían de 21 a 15 escaños, una reducción de seis puestos respecto a 2023. Por Andalucía (alianza de IU, Podemos y Sumar) perdería cinco de sus seis escaños, quedando con solo uno. Por su parte, Adelante Andalucía, que solo se presentó en Cádiz en las generales, obtendría tres diputados distribuidos entre Cádiz, Málaga y Sevilla. El PP, liderado por Juan Manuel Moreno, subiría de 25 a 33 escaños, consolidando su posición como la fuerza más representada por Andalucía en la Cámara Baja. Vox mantendría sus nueve escaños, sin variaciones.
Desglose de escaños por partido y provincia
Sevilla: el PSOE perdería dos escaños, quedando sin representación; el PP subiría de cuatro a seis; Adelante Andalucía ganaría uno.
Cádiz: el PSOE perdería su único escaño; el PP aumentaría de cuatro a cinco; Adelante Andalucía obtendría uno.
Málaga: el PSOE perdería un escaño; el PP pasaría de cinco a seis; Adelante Andalucía sumaría uno.
Córdoba, Granada, Jaén y Huelva: el PP ganaría un diputado en cada una de estas provincias, alcanzando tres escaños en Córdoba, Granada y Jaén, y dos en Huelva.
Almería: el PP mantendría sus tres escaños; Vox pasaría de uno a dos, mientras que el PSOE conservaría su representación.
Cádiz: Vox perdería su diputado, quedando sin escaños en esa circunscripción.
Este reparto refleja la tendencia observada en los últimos comicios, donde el voto popular se ha desplazado hacia la derecha en las provincias más pobladas, mientras que la izquierda ha sufrido retrocesos significativos.
Posibles repercusiones en la política nacional
Si la simulación se materializara en unas elecciones generales, el Gobierno de coalición liderado por el PSOE tendría que buscar apoyos adicionales para alcanzar la mayoría, lo que complicaría la agenda legislativa y abriría la puerta a pactos con Vox o con fuerzas regionales. El aumento del PP a 33 diputados le daría mayor peso en la negociación de leyes y en la oposición al Ejecutivo. Además, la entrada de Adelante Andalucía al Congreso podría fragmentar aún más la izquierda, dificultando la coordinación de votos críticos.
En este escenario, la investidura del presidente del Gobierno se volvería inviable sin el respaldo de Vox, lo que obligaría a los socialistas a pactar con la extrema derecha o a buscar alianzas con otras formaciones autonómicas. La presión sobre la agenda nacional aumentaría, con posibles cambios en políticas de empleo, educación y financiación autonómica.