Denuncia de Ampicat sobre la normalización de la violencia
Ampicat informó este lunes que las agresiones físicas al personal de los centros de menores de la DGPPIA se han convertido en algo habitual. La asociación estima entre 1.400 y 3.000 agresiones al año en los 206 centros que existen en Cataluña. "Ante la ausencia de datos oficiales, Ampicat se ve obligada a realizar estimaciones orientativas que, aun siendo aproximadas, apuntan a una magnitud del problema difícilmente asumible por el sistema", subraya el comunicado.
Falta de protocolos y desigualdades entre centros públicos y externalizados
El estudio revela que el 93 % de los centros no dispone ni de registro de incidentes ni de un protocolo de actuación o prevención. Sólo 14 residencias están gestionadas directamente por la Generalitat; el resto, 192, está externalizado. Esta diferencia se traduce en una brecha salarial que puede alcanzar el 40 % entre el personal público y el de los centros concertados o subcontratados.
Los trabajadores denuncian presiones para no comunicar los incidentes a los Mossos o a los técnicos de la DGPPIA, con el fin de mantener baja la media mensual de incidentes. Además, la ratio de hasta y turnos de aumentan el riesgo de violencia y el desgaste profesional.





