Reus: Gallego Arquitectura convierte la Bassa Nova en parque urbano
Gallego Arquitectura ha reactivado la antigua Bassa Nova de Reus, convirtiéndola en un espacio público de juego, memoria y concienciación cívica. La obra, finalizada en 2026, abre al público una lámina de agua de 15 cm de profundidad que cubre 676 m², devolviendo al sitio su función original de depósito de agua, pero con una nueva vocación social.
Cómo se ha transformado la Bassa Nova: diseño y materiales
El proyecto parte de la nivelación del nivel del agua, que pasa de los dos metros originales a apenas 15 cm, garantizando la seguridad de los visitantes. Se desmontaron las baldosas cerámicas originales de 23 × 23 cm, se restauraron y redistribuyeron alrededor del perímetro, creando un contraste entre lo antiguo y lo nuevo. Sobre pequeños pilares se instaló un encofrado perdido que sostiene la lámina sin necesidad de hormigón, respetando la estructura histórica.
Una pasarela de acero corrugado, con barras redondas, cruza la acequia que alimentaba la balsa y permite el acceso al espacio mientras informa sobre la profundidad original del depósito. El mismo acero forma la valla perimetral y las barandillas, manteniendo la coherencia visual con el barro del campo. En el borde del depósito, muros de contención se convierten en gradas que sirven de asientos; en parte de ellas brota un jardín de aromáticas mediterráneas —romero, lavanda, tomillo— que perfuma el aire y brinda sombra bajo una pérgola trepada por hiedras y buganvillas.
Siete plataneros centenarios, plantados hace más de un siglo, enmarcan el parque y actúan como puentes vivos entre pasado y presente. Mesas y bancos de obra, una fuente de bienvenida y la vegetación mediterránea completan la oferta, invitando a paseos, comidas campestres y momentos de descanso.
Breve contexto histórico y cultural de la Bassa Nova
Construida a mediados del siglo XIX, la Bassa Nova servía como depósito de riego para los campos del Camp de Tarragona y para las viviendas cercanas. Con la desactivación de la mina que alimentaba la balsa a mediados del siglo XX, el espacio quedó abandonado y se degradó, aunque su ubicación cercana al centro urbano lo mantuvo como punto de referencia para los vecinos.
La recuperación de la balsa se inscribe en una corriente de revitalización del patrimonio urbano que también se refleja en proyectos como el renacer del [Teatre Principal] (https://noticiasultimahora.es/2026/05/17/cultura/teatre-principal-renace-enric-batlle-lidera-la-nueva-apuesta-cultural-de-la-rambla), donde la arquitectura contemporánea dialoga con la historia local. La nueva Bassa Nova no solo preserva los elementos originales, sino que los reinventa para una ciudadanía que busca espacios de calidad, sostenibles y cargados de significado.
Qué sigue para la Bassa Nova y su entorno
Con la apertura del parque, el Ayuntamiento de Reus prevé actividades comunitarias que fomenten la educación ambiental y el recuerdo de la tradición agrícola de la zona. La presencia del agua, aunque simbólica, recuerda la dependencia histórica de la ciudad del riego y abre la puerta a futuros proyectos de gestión sostenible de recursos. La Bassa Nova se consolida, así, como un ejemplo de cómo la arquitectura puede rescatar la memoria colectiva y transformar un legado olvidado en un punto de encuentro vivo para generaciones presentes y futuras.
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Crítico Cultural
Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.
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