Detención de activistas en alta mar
El 30 de abril la Armada israelí interceptó en aguas internacionales una flotilla humanitaria compuesta por activistas de varios países que pretendía romper el bloqueo de Gaza. Los abordaron a bordo del buque de guerra INS Nachshon y trasladaron a los detenidos a la propia nave para su retención.

Funcionamiento del INS Nachshon como prisión flotante
El INS Nachshon, entregado por EE. UU. en 2023, fue adaptado con contenedores metálicos, alambrados de espino y torres de vigilancia, transformándolo en un centro de detención temporal. Los activistas describen que los contenedores, diseñados para carga, se usaron como celdas donde el calor del sol convertía el metal en un horno y la noche en un frío intenso. "Dormíamos en contenedores que no cabían para todos; el calor era insoportable y por la noche hacía un frío terrible", relata Mariona Tasquer, una de las detenidas.
Los testigos cuentan que, al ser llevados a bordo en lanchas zodiac, se les obligó a despojarse de ropa y a arrodillarse con la cabeza casi tocando el suelo. Posteriormente fueron conducidos a un "patio de prisión" formado por cuatro contenedores metálicos, rodeados de alambre de espino y bajo la constante vigilancia de soldados. El ruido de golpes contra los contenedores, realizados mientras los detenidos dormían, servía para sobresaltarlos y mantener el control.

Contexto geopolítico del bloqueo de Gaza y la respuesta israelí
Esta acción se inserta en la política israelí de impedir el ingreso de ayuda a Gaza mediante la interceptación de flotillas, práctica que se ha intensificado tras la puesta en servicio del INS Nachshon. En los últimos tres años, Israel ha abordado y arrestado a tripulantes de seis flotillas humanitarias en aguas internacionales, una estrategia respaldada por la estrecha cooperación militar con Estados Unidos. El buque, de 95 metros de eslora y 2.500 toneladas de desplazamiento, también sirve como nave nodriza para la unidad de élite Shayetet 13, especializada en operaciones de asalto marítimo.
La medida refuerza el bloqueo terrestre y marítimo impuesto sobre la Franja de Gaza, limitando la llegada de suministros esenciales y aumentando la presión sobre la población civil. La comunidad internacional ha condenado la práctica como una violación del derecho internacional, pero Israel sostiene que actúa para evitar el contrabando de armas y la amenaza a su seguridad.
Qué puede ocurrir a continuación
Los activistas detenidos esperan ser liberados tras la presión de sus gobiernos y organizaciones de derechos humanos. Mientras tanto, el INS Nachshon sigue operando como una herramienta de disuasión que permite a Israel proyectar fuerza más allá de sus costas. La continuidad de estas intercepciones podría escalar tensiones en el Mediterráneo y obligar a nuevas respuestas diplomáticas, tanto de Estados Unidos como de la Unión Europea, que observan con creciente preocupación el uso de buques militares como prisiones flotantes.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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