Disputa actual por los restos de Cristóbal Colón
España y República Dominicana mantienen una pugna abierta por la custodia de los restos del navegante. España afirma que parte de los huesos descansan en la Catedral de Sevilla, mientras que el gobierno dominicano sostiene que los auténticos restos están en la Catedral de Santo Domingo. La falta de una solución definitiva sigue generando intercambios diplomáticos y presión pública en ambos países.
El debate se ha intensificado tras recientes peticiones de los legisladores dominicanos para que se reconozca oficialmente la titularidad de los restos en su territorio. En respuesta, autoridades españolas han reiterado que los análisis genéticos realizados en 2003 confirmaron la autenticidad de los huesos sevillanos, aunque la comunidad científica sigue dividida.
Historia de los traslados y reclamaciones
Los restos de Cristóbal Colón iniciaron su periplo tras su muerte en 1506 en Valladolid. Tres años después, fueron trasladados a Sevilla (1509) y depositados en el monasterio de Santa María de las Cuevas. En 1542, bajo el mandato de Carlos I, fueron enviados a la Catedral de Santo Domingo, convirtiéndose en un símbolo de la presencia española en el Nuevo Mundo.
El Tratado de (1795) provocó la exhumación de los huesos y su envío a La Habana, Cuba, para evitar que cayeran en manos francesas. Tras la pérdida de Cuba en 1898, España repatrió los restos a en 1899, donde fueron instalados en un mausoleo diseñado por Arturo Mélida. Cada traslado ha sido acompañado de documentos oficiales que legitiman la acción del poder dominante de la época.





