Trumpismo y nacionalismo cristiano en EE.UU. – hechos clave
El pasado 13 de julio de 2024 un atentado en Butler, Pensilvania, dejó ileso al presidente Donald Trump, quien atribuyó su supervivencia a la intervención divina. Ese mismo día se anunció la creación de la Oficina de Asuntos Religiosos en la Casa Blanca, destinada a coordinar actividades de oración y a promover valores judeocristianos en la política federal.
La oficina, encabezada por un consejero de fe sin rango parlamentario, organizará rezos diarios en la Sala de Situaciones y en el Despacho Oval. Además, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha declarado que los militares luchan como "soldados en una causa espiritual" frente a Irán, reforzando la narrativa de una cruzada moderna.
Detalles de la iniciativa y declaraciones de los protagonistas
Según el propio Pete Hegseth, la nueva oficina "garantizará que la fe cristiana acompañe cada decisión estratégica del país". En una rueda de prensa, Hegseth afirmó que la oración conjunta fortalece la moral de los soldados y legitima cualquier acción contra Irán. "No combatimos solo con armas, sino con la convicción de que Dios está de nuestro lado", subrayó.
En septiembre, el empresario Javier Negre entregó a la secretaria de prensa Karoline Leavitt un "Rosario de Tierra Santa". Leavitt respondió que "esta administración defiende con orgullo los valores judeocristianos, de fe en Dios y Jesucristo, de familia y libertad". El gesto, capturado en vídeo, se ha convertido en símbolo de la estrecha relación entre la Casa Blanca y grupos evangélicos.
Paralelamente, el congresista republicano Bernie Moreno, nacido en Bogotá, presentó una propuesta de ley que prohibiría la doble nacionalidad. La iniciativa, respaldada por líderes religiosos, busca preservar la lealtad exclusiva al Estado y evitar influencias extranjeras percibidas como contrarias a la fe nacional.
Implicaciones geopolíticas y posibles consecuencias
El alineamiento explícito entre la política exterior y la doctrina cristiana plantea riesgos en las relaciones con aliados tradicionales. Países mayoritariamente laicos o con poblaciones musulmanas podrían interpretar la retórica de "causa espiritual" como una amenaza, complicando negociaciones sobre Irán y el Oriente Medio.
En el ámbito migratorio, la legislación propuesta por Bernie Moreno podría limitar la entrada de ciudadanos con doble nacionalidad, afectando a comunidades latinas y a profesionales extranjeros que sirven en el ejército. La medida, aunque presentada como defensa de la soberanía, podría ser vista como discriminación religiosa y cultural.
Expertos advierten que la fusión de fe y Estado podría erosionar la separación constitucional y generar tensiones internas. Sin embargo, los defensores de la oficina aseguran que la iniciativa refuerza la cohesión nacional y la moral de las fuerzas armadas. El futuro de la política exterior estadounidense dependerá de cómo se equilibre la agenda religiosa con los intereses estratégicos en un mundo cada vez más plural.
En los próximos meses se esperan debates en el Congreso sobre el presupuesto de la oficina y la viabilidad de la ley de doble nacionalidad. El desenlace determinará si el modelo de nacionalismo cristiano se consolida como una nueva norma o si enfrenta resistencia tanto interna como externa.
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Corresponsal Internacional
Corresponsal internacional con base en Bruselas. Experta en asuntos europeos.
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