El único técnico de mantenimiento informático que trabajaba presencialmente en los juzgados de Ibiza finaliza su relación laboral este jueves, tras más de 20 años de servicio. La salida se produce en el marco del nuevo contrato estatal de atención integral y soporte digital, adjudicado a una UTE de NTT Data y Softtek por un valor superior a 51 millones de euros.
Despedida del único técnico informático de los juzgados de Ibiza (Ibiza justicia)
El trabajador, que ha preferido permanecer anónimo, asistió a su última jornada el miércoles y anunció que su partida dejará sin cobertura presencial a los dos edificios judiciales de la isla. En sus propias palabras, "no quiero que mi nombre sea el foco, sino el posible caos que se avecina".
Durante su permanencia, el técnico instaló, mantuvo y actualizó la infraestructura de los juzgados de la Plaza de Sa Graduada y del CETIS, garantizando el correcto funcionamiento de sistemas críticos como los micrófonos de sala, los servidores de expedientes y la red interna. Su ausencia deja un vacío que, según los propios jueces y fiscales, podría traducirse en interrupciones inmediatas de los actos procesales.
Motivos y alcance del recorte de personal informático (contrato digital justicia)
El despido se enmarca en la puesta en marcha del nuevo contrato estatal de soporte digital, una licitación promovida por el Ministerio de Justicia para centralizar y optimizar los servicios de atención a usuarios y soporte técnico. La adjudicación a la UTE NTT Data‑Softtek supone una inversión de más de 51 millones de euros y una reducción del personal técnico a la mitad.
En la licitación anterior, los juzgados de Ibiza contaban con tres técnicos; el año pasado ya se había reducido a dos y, tras la supresión del servicio de formación en junio, quedó únicamente el técnico que ahora se despide. La nueva empresa contratada optó por incorporar personal sin experiencia local, eliminando la sustitución presencial en la isla.
Posibles consecuencias para la actividad judicial en Ibiza (retrasos judiciales)
Sin un técnico informático in situ, los juzgados temen interrupciones como fallos de micrófonos, caídas de sistemas o problemas de acceso a expedientes electrónicos. "Un micrófono que no funciona obliga a suspender el juicio", advierte un juez del tribunal de primera instancia.
Los retrasos podrían repercutir en la agenda de audiencias, obligando a reprogramar juicios y sobrecargando a jueces, fiscales y administrativos. Además, la falta de soporte inmediato incrementa el riesgo de vulnerabilidades de seguridad y de pérdida de datos, aspectos críticos en la administración de justicia.
Perspectivas y próximos pasos
El Ministerio de Justicia aún no ha anunciado la designación de un nuevo responsable técnico para Ibiza, aunque se espera que la UTE implemente un modelo de soporte remoto. Mientras tanto, los usuarios de los juzgados deberán depender de soluciones temporales y de la colaboración entre los distintos edificios para mitigar cualquier incidencia.
La comunidad jurídica de la isla sigue atenta, y varios colegios de abogados han solicitado al Gobierno una revisión del proceso para garantizar la continuidad del servicio. El desenlace de esta medida podría marcar un precedente para otras comunidades que dependen del mismo contrato digital.
Este artículo se basa en declaraciones de los propios técnicos, funcionarios del Ministerio de Justicia y representantes judiciales.
Temas relacionados
Corresponsal Política
Periodista política con más de 15 años de experiencia cubriendo el Congreso de los Diputados.
¿Te ha gustado este artículo?
Suscríbete a nuestro boletín y recibe las mejores noticias en tu correo cada día.





