Manel Fuentes elige Cadaqués como refugio lejos de los platós

Manel Fuentes ha decidido que la mejor manera de desconectar de la presión de los estudios es pasar gran parte de su tiempo libre en Cadaqués, el pintoresco pueblo de la Costa Brava donde él y su familia encuentran la tranquilidad que la vida mediática les niega. El presentador, conocido por su papel en *Tu cara me suena, compra una casa en la zona y la utiliza como punto de partida para vacaciones familiares y escapadas de fin de semana.

Manel Fuentes en su casa de verano en Cadaqués, disfrutando del entorno costero
Manel Fuentes en su casa de verano en Cadaqués, disfrutando del entorno costero

En el segundo párrafo se revela que la elección del lugar no es casual: la discreción del pueblo y su entorno natural permiten a Fuentes alejarse de los reflectores y vivir momentos cotidianos con su esposa, la periodista Clara Cabeños, y sus hijos, Max y Mika. La rutina de horarios estrictos y cámaras se diluye entre paseos por la playa y cenas en tabernas locales. ![Imagen 1]

Por qué Cadaqués se ha convertido en su oasis personal

La vida en Cadaqués ofrece a Fuentes un ritmo más lento, casi melódico, que contrasta con la velocidad de los platós. Su afición por el rock, especialmente por Bruce Springsteen, encuentra espacio en las tardes de guitarra en el patio, mientras el sonido del mar acompaña sus acordes. Esta combinación de música y mar convierte al pueblo en un paréntesis emocional que le permite recargar energías.

Vista panorámica del puerto de Cadaqués al atardecer, con casas blancas y el mar en calma
Vista panorámica del puerto de Cadaqués al atardecer, con casas blancas y el mar en calma

El entorno también favorece la privacidad familiar. A diferencia de otras localidades turísticas, Cadaqués mantiene una atmósfera de comunidad cerrada donde los vecinos respetan la intimidad de los visitantes. Así, la familia Fuentes puede disfrutar de momentos sin interrupciones, como los juegos de Max y Mika en la arena o las largas charlas de Clara con los pescadores locales. La Revuelta rompe récord y supera a El Hormiguero con nuevo formato.

Además, el presentador ha señalado que la cultura local y la historia artística de Cadaqués, cuna de Salvador Dalí, le inspiran a explorar nuevas facetas creativas fuera de la televisión. La visita a galerías y talleres de artistas emergentes le brinda una perspectiva distinta que alimenta su trabajo en pantalla, aportando frescura a sus proyectos futuros.

El vínculo con Cadaqués no se limita a la temporada estival; Fuentes ha establecido una presencia permanente en la villa, con visitas regulares que se adaptan a los ciclos de grabación. Cada regreso refuerza la idea de que el pueblo es más que un simple destino turístico: es un refugio emocional donde la familia se reencuentra y la creatividad se renueva. ![Imagen 2]

Este refugio ha repercutido también en su carrera. Al volver a los platós con la mente despejada, el presentador muestra una energía renovada que se percibe en la pantalla, lo que ha sido notado por sus colegas y productores. La capacidad de desconectar y reconectar con la vida cotidiana se traduce en una mayor autenticidad en sus actuaciones.

En conclusión, la elección de Cadaqués por parte de Manel Fuentes no es solo una cuestión de ocio, sino una estrategia de vida que equilibra la exposición pública con la intimidad familiar. Este equilibrio podría inspirar a otros profesionales de la televisión a buscar espacios similares donde la serenidad del entorno sirva de contrapeso a la exigencia del medio.

Pablo Hernández Gil
Pablo Hernández Gil

Crítico Cultural

Crítico cultural y escritor. Colaborador habitual en medios literarios.

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