Plan Estatal de Vivienda

Las comunidades autónomas gobernadas por el PP aprobaron este jueves el Plan Estatal de Vivienda, que destina 7.000 millones a políticas de alquiler y vivienda protegida. La votación se realizó en la conferencia intersectorial y contó con el apoyo mayoritario de los gobiernos regionales.

Pocos minutos después, el Tribunal Supremo publicó una sentencia que anula el registro único de pisos de alquiler y de habitaciones de temporada por invadir competencias autonómicas. El Ministerio de Vivienda acató la decisión, pero defendió la norma y acusó a los gobiernos del PP de que "les molesta más quién persigue el fraude que el fraude".

El plan incluye la obligación de destinar fondos a viviendas de protección oficial (VPO) con condición de permanencia indefinida. El consejero de Vivienda de Madrid, Jorge Rodrigo, calificó esa cláusula de inconstitucional antes de votar a favor del proyecto.

A pesar de la aprobación, la sentencia del Supremo deja abierta la cuestión de si el Estado puede imponer la VPO indefinida sólo a obras financiadas con fondos estatales. El Gobierno central insiste en que la medida es legal y necesaria para evitar el fraude.

El escenario actual muestra una paradoja: los gobiernos populares aceptan los recursos pero, al mismo tiempo, se preparan para impugnar los requisitos que los acompañan.