Casa Fernández renueva su local y amplía la carta en Barcelona
El histórico restaurante Casa Fernández, situado en Santaló 46, ha reabierto sus puertas este lunes después de una reforma que respeta su esencia: la larga barra de madera y la cocina acristalada que siempre ha sido el corazón del local. El propietario Javier de las Muelas, también detrás de Dry Martini, Montesquiu y Nick Havanna, ha decidido que la renovación no sea una mera actualización estética, sino una declaración de intenciones culinarias.
Interior del restaurante Casa Fernández con su larga barra de madera y cocina acristalada iluminada por luz natural
Al cruzar el umbral, el murmullo de los comensantes se mezcla con el sonido del fuego bajo la campana de cristal. El aroma a mantequilla y mar se cuela entre las mesas, mientras la luz natural que entra por la fachada recién restaurada baña la barra, creando un escenario que invita a quedarse y observar.
Detalles de la reforma y la nueva propuesta gastronómica
La obra, dirigida por el propio Javier de las Muelas, se llevó a cabo en tres meses, combinando mano de obra local con la visión de un arquitecto especializado en espacios gastronómicos. Se mantuvo la barra larga, símbolo de la camaradería del lugar, y se reforzó la cocina acristalada para que los comensales puedan seguir el ritual de la preparación en tiempo real. Los materiales elegidos, como el hormigón pulido y la madera recuperada, aportan una atmósfera industrial pero cálida.
En la nueva carta, el mar ocupa el centro del escenario. Destacan el brioche de tartar de atún —un crujiente panecillo que encierra un tartar de atún rojo con toques cítricos—, el cazón en adobo, la tortilla de camarones y la singular croqueta Innsbruck, elaborada con una fondue de quesos alpinos que se funde en el paladar. Cada plato lleva una firma de frescura y respeto por la materia prima, y se sirve acompañada de vinos de la región que refuerzan la experiencia.
Contexto cultural: la tradición de Casa Fernández en la alta cocina barcelonesa
Fundado a finales de los años 80, Casa Fernández surgió como un refugio para los amantes de la buena mesa que buscaban un espacio donde la conversación y la comida pudieran fluir sin artificios. Durante tres décadas, el restaurante se convirtió en punto de encuentro de artistas, escritores y políticos, consolidándose como una pieza clave del tejido cultural de la zona alta de Barcelona.
El empresario Javier de las Muelas ha tejido una red de locales que comparten una filosofía de calidad y experimentación. Junto a Dry Martini, Montesquiu y Nick Havanna, Casa Fernández forma parte de un circuito gastronómico que ha influido en la evolución de la oferta culinaria de la ciudad, impulsando la tendencia de combinar tradición con innovación.
Con la reapertura, el restaurante no solo recupera su lugar en el mapa gastronómico, sino que plantea un futuro donde el mar vuelve a ser protagonista. Los clientes habituales y los nuevos curiosos encontrarán en cada plato una historia que se escribe entre la barra larga y la cocina de vidrio, recordándoles que la buena comida es, ante todo, una experiencia compartida.
En los próximos meses, Casa Fernández planea organizar menús degustación temáticos que girarán en torno a la pesca sostenible y la colaboración con pescadores locales. La apuesta por el mar, además de revitalizar el menú, busca concienciar a la clientela sobre la importancia de consumir productos frescos y responsables, consolidando al restaurante como un referente no solo de sabor, sino también de compromiso cultural y medioambiental.